Con la aprobación de las modificaciones al Decreto Gabinete N0. 36 de 2003 que regula el mercado de los hidrocarburos se rompe el monopolio del asfalto para que más importadores incursionen en este sector.
Estos cambios podrían entonces restar mercado a la empresa que hasta hoy se mantuvo sola en el terreno.
Cuestionado sobre este punto, el gerente general de Chevron-Texaco dijo "definitivamente que sí". Pero destacó que la entrada de nuevos actores en la importación de asfalto dependerá de la factibilidad económica de cada compañía.
Aseguró que la empresa continuará trabajando y, será el cliente quién elija cuál es el modelo de suministro que le conviene. Este mercado de asfalto requiere de inversiones importantes que deben ser tomadas en cuenta por el importador.
Por su parte el viceministro de Comercio Interior, Manuel J. Paredes manifestó que las modificaciones "sacan" del control de la Dirección General de Hidrocaburos el asfalto y se califica como un material de construcción, antes catalogado como un derivado del petróleo.
"Los importadores de asfalto no tendrán que depender de una zona libre de petróleo para introducir este producto" señaló.
El viceministro dijo que ahora se ampliará el mercado de importación y el Estado podrá poner exigencias de calidad y especificaciones al producto.
Hace 40 años Refinería Panamá impuso sus propias normas en el mercado del asfalto.
Una vez convertida en Chevron-Texaco la empresa realizó nuevos cambios y subió sus precios en un 40% según denuncias de compradores del producto.
Con el Decreto N° 36 (Política de Hidrocarburos) se limitó la posibilidad de traer asfalto de otros proveedores convirtiéndolo en único suplidor.