México y los países centroamericanos concluyeron el pasado viernes una Cumbre que significó un avance hacia una integración regional que pretende facilitar y mejorar las condiciones de su inserción en el mundo globalizado.
Los acuerdos comerciales, los logros que comienza a gestar el Plan Puebla-Panamá -particularmente la integración energética y la construcción de una red vial-, la facilitación del traslado de mercancías y el énfasis en el desarrollo económico y humano fueron la pauta de los trabajos que exaltaron todos los mandatarios.
En la reunión participaron los presidentes de Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador y México, el vicepresidente de Panamá y el primer ministro de Belice, con el asesoramiento permanente de Enrique Iglesias, director del Banco Interamericano de de Desarrollo (BID).
El Plan Puebla-Panamá (PPP), que nació hace poco menos de un año de la mano del presidente mexicano, Vicente Fox, pretende que la integración centroamericana alcance conjuntamente a los Estados del sur de México, algunos sumidos en la pobreza, como Chiapas y Oaxaca, otros ricos y petroleros, como Tabasco y Campeche, otros con un alto nivel de ingresos por turismo, como Quintana Roo y Yucatán.
En cambio, el tema prácticamente ignorado fue el migratorio que aqueja a toda la región, ya que decenas de centroamericanos son expulsados diariamente de México cuando intentan llegar a Estados Unidos o quedarse en este país. "Exploraremos fórmulas" sobre el tema, señaló la Declaración de Mérida, con un agregado "normal" de Fox acerca de que se respetarán los derechos humanos. Por ahora, los miles de migrantes centroamericanos seguirán sin defensa y protección en su largo y difícil peregrinar.
En Mérida Fox mantuvo reuniones bilaterales con sus colegas centroamericanos de las que surgieron proyectos de cooperación o de desarrollo conjuntos, ya que uno de los elementos que comparten son, por ejemplo la explotación de materias primas.
Durante la clausura de la Cumbre, el mandatario mexicano llamó "a los sectores dinámicos, a los inversionistas y a las comunidades que se beneficiarán de este enorme esfuerzo de desarrollo sostenible en nuestra región" a participar activamente en el PPP.
Los 27 puntos que incluye la Declaración comprenden desde propósitos económicos y comerciales hasta una condena clara al terrorismo, desde la exaltación del libre comercio hasta la afirmación de que la democracia es esencial para el desarrollo, desde la validez y el respeto de los derechos humanos hasta el compromiso de la libre circulación de mercancías y la construcción de una red vial desde Panamá hasta el centro de México para facilitarla. Iglesias propuso a los mandatarios que avancen rápidamente en las iniciativas de desarrollo humano y de desarrollo sustentable, que apelen a la participación de la sociedad civil y a una cooperación internacional que brinde recursos con donaciones y asistencia técnica para lograr los objetivos del Plan.
No obstante, Iglesias insistió en que la primer política necesaria es "manejar bien internamente las economías, con buenas políticas macroeconómicas, serias y responsables y buenas políticas sociales". Los participantes coincidieron en que la Cumbre fue un paso importante en el proceso de cooperación a corto plazo y de integración en el largo, y destacaron que pretenden fomentar un desarrollo que la región requiere urgentemente, en especial Centroamérica.
México y Centroamérica avanzaron hacia una integración económica
En la reunión participaron los presidentes de Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Honduras, El Salvador y México, el vicepresidente de Panamá y el primer ministro de Belice, con el asesoramiento permanente de Enrique Iglesias, director del Banco Interamericano de de Desarrollo (BID).