Alentados por el compromiso del presidente George W. Bush de orientar su política exterior hacia Latinoamérica, los ministros de Comercio y Economía de Panamá, Nicaragua, Honduras y Guatemala iniciaron ayer una intensa ronda de reuniones con altos funcionarios de su equipo económico con el objeto de concertar políticas comunes en materia de comercialización de bananos.
El propósito práctico de las reuniones es obtener el apoyo de Estados Unidos para lograr que la Unión Europea de acatar las decisiones de tres paneles de la Organización Mundial de Comercio (OMC) instando a la Unión Europea a que abandone las cuotas impuestas a las exportaciones del fruto centroamericano.
"Estamos confiados de que la posición adoptada por el nuevo gobierno de Estados Unidos de acercamiento a nuestros países tendrá una repercusión positiva para poder superar la política proteccionista de la Unión Europea con respecto a las exportaciones centroamericanas del banano," destacó Norman Caldera Cardenal, el ministro de Fomento, Industrias y Comercio de Nicaragua, hablando en nombre de los cuatro países.
Por otro lado, Caldera fue contundente en su crítica a los países europeos así como a la lentitud con que se ha movido la Organización Mundial de Comercio que emitió varios dictámenes favorables a Centroamérica pero que no fueron cumplidos.
"Simplemente la pregunta es si sirve su propósito realmente la Organización Mundial de Comercio o si los resultados de tres paneles pueden ser eludidos por la Unión Europea consecutivamente ad infinitum," declaró.
"Es decir, van a poner en efecto y acatar los resultados o van a tomar caminos tortuosos cada vez que le sale un resultado desfavorable? Y qué tan firme va a ser la posición conjunta que vamos a adoptar Estados Unidos y Centroamérica para asegurarnos de que o funciona la Organización Mundial de Comercio o no funciona. Ya no queda alternativa".
Asimismo, los ministros aprovecharon su visita de tres días para explorar la posición de Washington con respeto a las fechas de entrada en vigor del Area de Libre Comercio de las Américas, uno de los temas centrales que abordara la próxima Cumbre de las Américas a realizarse en la ciudad canadiense de Quebec el próximo mes.
Lo singular de esta visita del grupo ministerial que cada año se reúne con funcionarios homólogos en esta capital, es un encuentro con el director para Latinoamérica del Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca, lo que indica un reconocimiento de que una fuerte baja de las exportaciones de banano de estos países podría crear problemas laborales y políticos perjudiciales a la estabilidad de la región.
Caldera, preguntado sobre el encuentro con el embajador John Maisto, el asesor de Seguridad Nacional, enfatizó:
"Porque hay preocupación en el tema del banano que la política de la Unión Europea pudiera desembocar en la creación de desempleo en la región. Y obviamente el desempleo en Centroamérica es un tema de seguridad nacional también para Estados Unidos".
En un aparte, el embajador de Panamá, Guillermo Ford, señaló que el negocio del banano en Panamá emplea unos 15,000 trabajadores en ambas costas del país.
Caldera, un destacado economista y empresario nicaragüense, recibió a los periodistas después de una extensa reunión de los ministros en la embajada de Panamá, cuyos anfitriones fueron el embajador Ford y el ministro de Comercio e Industria de Panamá, Joaquín Jácome. También asistieron el Ministro de industria y Comercio de Honduras, Oscar Kafati y el ministro de Economía de Guatemala, Federico Pola.
Jácome estuvo acompañado del embajador especial para Asuntos de Comercio Internacional, Franciso Alvarez de Soto, el secretario general del ministerio, Andrés Jaén, y un asesor del ministro, Alejandro Ferrer.
La primera reunión con las autoridades del grupo ayer a la tarde fue con el embajador Robert Zoellich, el negociador comercial del presidente Bush, en la Casa Blanca, seguida por un encuentro con el jefe de la bancada Republicana del Senado, Trent Lott y varios de sus asesores. Hoy los ministros se reunirán con Shaun Donelly, secretario adjunto de Estado para Asuntos Económicos, antes de la cita con Maisto.
Caldera, que ya se había reunido con Zoellich el martes, confirmó que el nuevo funcionario no solo tiene un entendimiento más cabal de la situación económica latinoamericana que su predecesor, Charlotte Barshevsky, que dedicó sus mayores esfuerzos a las relaciones comerciales con China, sino que también tomara una actitud más categórica en defensa de los intereses de la región ante los europeos.
"El objetivo de la reunión de los cuatro ministros era adelantar algunos puntos relacionados con el comercio internacional que hemos venido adelantando junto con el gobierno de Estados Unidos y que había sido interrumpido por el cambio de gobierno," anotó. "Pero ahora que hay ya las autoridades han sido nombradas las autoridades principales relacionadas con el comercio, estamos reanudando este diálogo, particularmente en el tema del banano con la Unión Europea y los temas relacionados con el ALCA".
Caldera explicó la ausencia del ministro de Costa Rica señalando que éste actualmente se encuentra en Canadá para concluir las negociaciones de un Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y el gobierno de Ottawa al que eventualmente se incorporará Panamá.