La integración eléctrica entre Panamá y Colombia, la posibilidad de trasegar gas natural y carbón desde el caribe colombiano y la necesidad de reforzar el corredor de transmisión transístmico son temas que abordarán mañana los Ministros de Energía y Minas de Colombia, Comercio e Industrias, ETESA y agentes del mercado eléctrico.
Michael Mihalitsianos, director Ejecutivo de la Comisión de Política Energética (COPE/MEF)se referirá a la Política energética y perspectivas de integración energética regional, mientras la agenda de esta jornada incluye además reuniones con generadores de electricidad térmica que pudiesen utilizar gas natural a futuro, o cambiar de combustible ( PANAM, Petroeléctrica, Pacora Power, COPESA), empresas distribuidoras de gas y autoridades del sector.
En la reunión se evaluará el potencial de demanda futura que ofrezca luces sobre la factibilidad del desarrollo de un gasoducto o la utilización de otros medios de transporte para el gas natural.
En este conclave se formalizará el Memorando de Entendimiento (MDE) celebrado entre el MINMINAS de Colombia y el Ministerio de Economía y Finanzas de Panamá, en abril del año pasado en Cartagena, Colombia, para los estudios de factibilidad de la integración energética entre las dos naciones.
El MDE trata sobre la integración gasífera, para lo cual se deberán desarrollar los estudios de factibilidad correspondientes y establecer los grupos de trabajo pertinentes al mismo.
Panamá resulta un punto estratégico porque además de sus puertos en el Atlántico y la presencia de empresas refinadoras y de generación térmica, cuenta con la garantía y confiabilidad del transporte de energía a través de las líneas de transmisión de ETESA.
Energía barata, abundante y generada por combustibles no tradicionales como gas y carbón entrarían así a enriquecer un mercado de libre oferta y demanda, que se traduce en reducciones drásticas en el precio de la electricidad. Reducciones por el orden de entre el 20% y 30%. El intercambio de unos 300 megawats de Colombia a Panamá, 180 que podrían consumirse localmente y 120 MW re exportarse al resto del istmo centroamericano es adicionalmente una oportunidad de negocios para los agentes productores locales.
"El día que me case será con una mujer tan aventurera... que entenderá tan bien los motivos que me animan a tomar los riesgos descritos... que de seguro me acompañará en el barco de apoyo y me dará la energía que necesito... Que me acompañe en la moto de agua será más difícil, pero que me acompañe en el barco de apoyo... Ojalá llegue ese momento".
Nieto del vizconde de Eza e hijo del conde de Ripalda, contrario a su hermano, el duque de Lugo; Alvaro de Marichalar no tiene título, sin embargo, igual pertenece a la aristocracia española, situación realmente contrastante al dar la imagen de una persona bastante descomplicada.
Con sólo una moneda de "Numancia" en su pecho y libre de prendas que indiquen ostentosidad, se confiesa como un romántico del siglo XX, navegante, solitario, pero más que nada, una persona que cree en las ideas y en los sueños, y que rechaza de plano a las drogas".
"Creo que las ideas tienen que triunfar y que en la poca temporada que pasamos en el mundo, que no nos dejemos seducir por el afán del dinero, el poder y el consumismo, sino que triunfen más las ideas románticas".
Marichalar advierte que la aristocracia piensa como él... "que triunfe la idea y que hay que proteger al débil... Si un aristócrata tiene un título es porque sus antepasados lucharon mucho por conseguirlo, entonces el heredero, que no ha hecho nada por lograrlo, pero que lo lleva, debe hacerse merecedor de esa honra... En resumen, más que una ventaja, es una obligación... Como decía mi abuelo: "Mandar es servir".
Anteriormente, Alvaro de Marichalar ha manifestado que sus logros no han sido reconocidos, sin embargo cuenta que las cosas han cambiado.
"Nadie es profeta en su tierra y es obvio que muchas veces un aspecto social, como lo es mi vínculo con la Infanta Elena, eclipsa el aspecto real de un empresario, lo que evidentemente causa un enorme perjuicio... Ahora, mi expedición trasatlántica está eclipsando a ese suceso social, y ya casi no se habla del cuñado de una infanta en España, sino de un navegante que ha hecho recorridos con la bandera de España".