Josué Ruiz, presidente de los Productores de Café Especial, indicó que no hay soluciones fáciles para enfrentar la crisis cafetalera en lo que a ese renglón se refiere. Aseguró que hay que trabajar mancomunadamente con todos los estamentos involucrados en la actividad el productor, el cosechero, el beneficiador, exportador y los tostadores.
Dio a conocer que en Panamá más de 50 mil personas tienen su principal sustento en la recolección del grano y según estudios económicos hechos por el Parlamento Centroamericano (PARLACEN), unos 10 mil panameños perdieron sus empleos en los últimos dos años por los bajos precios.
Según el director de política agropecuaria del Ministerio de Desarrollo Agropecuario, Edwin Cuevas, hay una sobreproducción creada por el nuevo gigante de la caficultura mundial que es Vietnam, un país con mínimos costos de producción.
Vietnam es la segunda gran potencia cafetalera del mundo con 14 millones de quintales, sólo superado por Brasil que produce un total de 33. No sólo se han convertido en grandes productores sino que sus costos de operación son muy bajos. Mientras que a un productor panameño le cuesta aproximadamente B/.1,600 producir una hectárea y en Vietnam sólo se necesitan B/. 200.
Por su parte, el productor boqueteño Francisco Serracín destacó que con un competidor como Vietnam no se puede igualar en costos ni en precios, porque ellos sólo pagan 50 centésimos por día a un trabajador. Ello representa una cifra 11 veces menos que en el agro panameño. De acuerdo con los productores que asistieron al seminario, los problemas más importantes que enfrenta la caficultura nacional es la Ley 25 de transformación agropecuaria, la cual tiene demasiados aspectos burocráticos.
Además señalaron que para mejorar la calidad se necesita que los técnicos del MIDA tengan mayor acercamiento con los caficultores y pidieron una mejor presentación del café panameño en foros internacionales en los que el servicio diplomático tiene participación. En la pasada zafra el precio del café llegó a niveles mínimos de B/. 47 por quintal y como máximo a B/. 52, sin embargo, antes de 1997 los precios alcanzaban hasta los B/. 180.
La crisis cafetalera ha dejado en los últimos años más de 600 mil desempleados en Centroamérica, pérdidas por mil millones de dólares y un éxodo masivo de personas que van de los campos a las ciudades. La información fue dada a conocer por unos 100 caficultores panameños reunidos en Boquete por iniciativa del PARLACEN con el fin de buscar un plan de acción ante la crisis cafetalera.
Gilmer González, diputado por Panamá ante el PARLACEN y comisionado por este organismo para estudiar la realidad panameña, dijo que se está tratando que en julio próximo los caficultores panameños lleven una visión clara al congreso que se celebrará en Guatemala y unifiquen normas para mejorar la calidad del café y así conseguir mejores precios en el mercado.
Además explicó que a finales de julio se decidirán los planteamientos que se harán, se elegirán posibles soluciones para ser presentados ante otras naciones consumidoras, instituciones crediticias y a los países productores.