Colombia es un ejemplo para varios países de América Latina en la lucha contra el lavado de activos, pese a la vulnerabilidad de los sectores económicos que crecen y se vuelven cada vez más atractivos para que las organizaciones criminales los utilicen para la comisión de delitos.
“Los esfuerzos en la lucha contra el lavado de activos en Colombia en los últimos años se han multiplicado, ha sido creciente, ha sido una política de Estado”, dijo a periodistas el fiscal general de Colombia, Eduardo Montealegre.
Al término del XII Congreso Panamericano de Riesgo de Lavado de Activos y Financiación del Terrorismo, Montealegre señaló que Colombia es un país modelo de “cómo utilizar mecanismos contra el lavado de activos, cómo crear nuevas figuras para evitar que la economía sea utilizada indebidamente en el blanqueo de capitales”.
Puntualizó que “en la medida en que se vayan transformando las relaciones económicas y jurídicas, los sectores económicos que obtienen un importante crecimiento” “se convierten en sectores vulnerables para el lavado de activos”.
El fiscal advirtió que “las organizaciones criminales siempre tratan de utilizar esos sectores crecientes de la economía real, del sector financiero para utilizarlos e instrumentalizarlos en la legalización ilícita de bienes provenientes de delitos”.
Frente al escándalo de dos bancos de Estados Unidos que presuntamente habrían lavado activos o sido cómplices en la comisión de esta clase de delitos, Montealegre manifestó que en la República de Colombia, “en los últimos años nunca hemos visto temas de que el sector financiero, que la banca estuviera involucrada en temas de lavado de activos”.
COLOMBIA: ÉTICA DE BANCA
- Aseguró que esto obedece primero a la “gran ética de la banca colombiana, y porque también se han multiplicado los factores de control frente al lavado de activos”. Por eso Colombia es un modelo para muchos países de A. Latina.