Luego de más de un año de planes, reformas legislativas, revisiones y de que el centro bancario panameño haya perdido el apoyo de algunos bancos corresponsables, se confirma la visita del Gafi a Panamá, en la cual se podría decidir la salida de la nación de su "lista gris".
La viceministra de Finanzas, Eida Varela de Chinchilla, confirmó ayer que en los próximos meses el Grupo de Acción Financiera Internacional estará visitando el país para revisar el cumplimiento del Plan de Acción del organismo.
Luego de dicha visita, si se comprueban los avances en materia fiscal que ha realizado Panamá, para el próximo mes de febrero la nación estaría saliendo de la "lista gris".
Entre los esfuerzos que ha realizado el país se encuentra la aprobación de la Ley 23 del 27 de abril de 2015 y su respectiva reglamentación, que adopta medidas para prevenir el blanqueo de capitales y que obliga a los sectores regulados a aplicarla.
Asimismo se aprobó la Ley 18 del 23 de abril de 2015 que modifica el régimen de acciones al portador.
Por otro lado, se creó la Intendencia de Supervisión y Regulación de Sujetos No Financieros y se aprobaron las resoluciones necesarias para cada uno de los sectores regulados; sin embargo, ahora esto necesita la aprobación del Gafi.
No obstante, desde junio del año pasado Panamá ha perdido algunos beneficios al haber entrado en dicha lista.
El presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura (Cciap), Carlos Fernández, explicó que durante este tiempo se perdieron, no todos, pero sí algunos bancos corresponsales encargados de hacer transacciones internacionales entre bancos panameños y otras entidades que no tienen sede en el país.
"Si un comercio necesitaba hacer el pago de algún proveedor con una transacción hacia otro país se le hace difícil si no están los bancos corresponsables", explicó Fernández.
El directivo agregó que si "todo sale bien" pronto se recuperarán todos los beneficios perdidos y las relaciones con los bancos extranjeros.
Por su parte, el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Julio De La Lastra, comentó que estar en la lista gris generó presiones bancarias dentro y fuera del país, lo cual afectó comercialmente a la economía.
De La Lastra aprovechó para recordarle al país que por ser una nación de comercio multilateral, debe cumplir con requerimientos y estándares internacionales.
Sin embargo, más allá de las implicaciones y molestias comerciales y reputacionales del país, permanecer más tiempo en esta lista podría costarle algunos millones de dólares en intereses de financiamientos, al desmoronarse su calificación de riesgo.
Raúl Guizado, primer vicepresidente de la Asociación Bancaria de Panamá (ABP), explicó que el país podría ver afectada su calificación soberana de riesgo, perdiendo el "grado de inversión", lo que significaría mayores costos financieros.
El grado de inversión es otorgado por las calificadoras de riesgos internacionales, las cuales evalúan la capacidad de pago de un país, y arrojan el nivel de riesgo que corren quienes financien a dicho país.
Actualmente Panamá tiene grado de inversión positivo, según calificadoras como Fitch Ratings, Moody's y Standard and Poors, sin embargo, si esta situación cambiara, los intereses para los préstamos a Panamá serían más altos.
Inclusive, la calificadora Fitch's, a pesar de que continuó otorgándole a Panamá el nivel de inversión BBB, lo que es bastante bueno, realizó algunas revisiones negativas con respecto a la deuda panameña y otros temas, lo que indica que tienen la atención puesta en la nación.
Hechos
1 año y 4 meses tiene Panamá en la "lista gris" desde que Gafi anunció su inclusión.
27 tipos de negocios e instituciones serán reguladas ahora para cumplir con los requerimientos.