Las constantes alzas en el precio del combustible vienen impactado fuertemente las ganancias de los agricultores, aunque en los supermercados los productos se mantienen en ascenso.
Hoy, por ejemplo, la gasolina amaneció con nuevos precios: la de 95 octanos subió cinco centésimos, mientras que la de 91 octanos se incrementó en 14 centésimos, al igual que el diésel.
Miguel Martínez, productor de papa del área de Cerro Punta, en la provincia de Chiriquí, dijo que estas alzas los perjudican, pues el combustible es indispensable para transportar las legumbres desde el campo hasta los sitios de comercialización.
Agregó que lamentablemente los precios al productor continúan bajando, por lo que "nosotros no percibimos las ganancias".
Hace un mes los productores vendían el quintal de papa a los comerciantes a 60 dólares, y ahora lo venden a 30 dólares, mientras que la cebolla la vendían a 40 dólares el quintal y ahora solo cuesta 15 dólares.
Recientemente el presidente Martín Torrijos acusó a los importadores y distribuidores de especular con los precios al consumidor.
Mientras, los productores de las tierras altas chiricanas se defienden, alegando que ellos no tienen la culpa de los altos costos de los productos, ya que venden a los precios que les ofrecen en el mercado y luego los comerciantes son libres de establecer sus márgenes de ganancia. Afirman que la mayoría de las veces estos precios no corresponden a la realidad.
Para Gonzalo Cambefort, director del Instituto de Mercadeo Agropecuario, el Gobierno ha dado respuesta a los consumidores a través de los productos "Compita".
Pero los productores señalan que aunque el Gobierno tiene derecho de ayudar a los consumidores, también tiene que apoyar a los agricultores que ya no pueden con los altos costos de los combustibles, de los insecticidas y de los abonos que utilizan en sus faenas.