Luego de varios meses de espera, la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC) efectuó ayer la audiencia en relación a la medida de salvaguarda interpuesta por los porcinocultores.
Esta medida se requiere para que la Organización Mundial del Comercio pueda considerar los ajustes en los aranceles de importación. Ante esa exigencia, los porcinocultores deben de justificar que han sido afectados de manera negativa por la baja de los aranceles de 15 por ciento a 3 por ciento.
La audiencia se inició a las 9:30 de la mañana, presidida por el Comisionado de la CLICAC René Luciani. Ambas partes involucradas, los porcinocultores y los fabricantes de embutidos, presentaron sus alegatos en pro y contra de sus posiciones relacionadas con la medida de salvaguarda.
Según el director ejecutivo de la Asociación Nacional de Porcinocultores de Panamá (ANAPOR), Sebastián Peralta, la audiencia fue positiva para conocer que quiénes están obstaculizando la producción porcina no es el "Estado", sino el poder económico denominado los "Buitres".
Agregó que en la audiencia los abogados de los industriales solicitaban a los productores que revelaran la cantidad de embriones de cada producción, informaciones que fueron objetadas por la defensa de los productores.
Según el productor, se prevé que en un término de tres días se formulará un pronunciamiento oficial por parte de la CLICAC.
Por otro lado, replicó Peralta que los miembros de la Asociación Nacional de Fabricantes de Carne de Res y Cerdo (ANAFEREC), son las personas menos indicadas para paralizar la producción de cerdo nacional porque si es necesario, tendrán que comprar la carne en la luna, ya que la adquirirán por su capacidad económica.
Peralta destacó que las medidas de protesta se mantendrán en pie si no se logra un armónico entendimiento. Si no obtienen una solución como la que plantean, los productores realizarán nuevas medidas de protesta similares a las del pasado miércoles o más drásticas.
En relación a la situación de los productores de cerdo, el propietario de la cadena de supermercados la Casa de la Carne, Aldo Mangravitta, se pronunció a favor de los fabricantes de embutidos y en sentido adverso a los porcinocultores. Afirmó que los productores de cerdos deben realizar acciones de mercadeo moderno para poder colocar sus productos en el mercado nacional.
Preguntó en tono irónico: ¿"hasta cuándo el gobierno debe de estar subsidiándolos"?, deben hacer como nosotros que hemos recurrido a la inversión para poder adecuarnos a los nuevos cambios comerciales a niveles internacionales.
Según el empresario, es falso que dentro de las importaciones de carne de cerdo se ha incluido chuletas y piernas deshuesadas, porque sólo se ha introducido al país rabitos y patitas.
Aseguró que el panameño hoy día está consumiendo un jamón más barato que es adquirido en todos los supermercados del país.
En dirección antagónica a la posición del dueño de la Casa de la Carne, el Primer Vicepresidente Tomás Gabriel Altamirano Duque y productor de cerdo nacional expresó que no coincide con las opiniones del empresario Mangravita porque, a su criterio, el problema no radica en el mercadeo del producto, sino que Panamá no puede compararse con los Estados Unidos en cuanto al sistema de compra de la carne del cerdo.
El productor destacó que el sistema de compras que rige en el país, evita que la venta de la carne de cerdo se dé separada sino en pie, que es como se comercializa la venta de carne de res.
Agregó que no es posible que, de la noche a la mañana, los embutidores, aprovechando el bajo y artificial precio de importación de la carne de origen norteamericano "exijan a los productores nacionales 5,000 costillas y poco o nada del resto de la carne ".
Razonó que el problema radica en que por la crisis asiática ha bajado sus compras Japón, el mayor consumidor de carne de cerdo de Estados Unidos, se ha tenido que recurrir a bajar el precio para que no se les pierda sus productos, introduciéndolo en los países emergentes de la región, como Panamá, explicó el conocido político.
Según Altamirano Duque, la situación de abaratamiento del cerdo es temporal, hasta que la situación de Asia se resuelva y entonces vuelva nuevamente la comercialización nacional