Por sus cobros de intereses, las financieras se han ganado una fama, que no es, precisamente, parecida a la de un ángel. Algunos desconfían de los cálculos que se hacen para pagar los intereses de los préstamos; porque, sostienen los clientes, que el dinero que se les otorga, resulta casi imposible de pagar, por más que amorticen la deuda. Ellos ven que la reducción no se refleja con claridad.
Pero, al parecer, los panameños le siguen dando el voto de confianza a este sector. El último informe de la Dirección de Empresas Financieras del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), refleja que las 172 empresas que operan en el país, al 31 de diciembre de 1999, otorgaron préstamos por 468,399,440 millones de dólares.
De este total el primer lugar lo ocupan los préstamos personales, con 269 millones de dólares; seguido del vehicular, con 122 millones de dólares; el comercial con 28 millones de dólares, el general con 5 millones de dólares y el industrial con 217,043 dólares; mientras que, en préstamos varios, se concedieron 41 millones de dólares
Usted se preguntarán ¿quiénes piden este dinero?. Los jubilados y pensionados son los clientes número uno de las financieras. A ellos se les otorgó préstamos por 134 millones de dólares; a los funcionarios de empresas privadas se le entregó 125 millones de dólares; a los empleados del gobierno central, 33 millones de dólares y a los que trabajan en instituciones autónomas, 24 millones de dólares.
En este mismo período, las financieras recibieron un total de ingresos de 145,879,882 millones de dólares y una utilidad no distribuida al final del año de 19,304,465 millones de dólares.
El viceministro de Comercio Interior, Temístocles Rosas, indicó que para las 172 financieras registradas en el país, con un saldo de activos de 900 millones de dólares, es importante cambiar la imagen negativa que pesa sobre sus hombros, por lo que se han mostrado ávidas de colaborar con las reformas sugeridas en la ley que las rige.
Por un lado, el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), ha presentado a la comisión de comercio de la Asamblea Legislación, un anteproyecto de ley para que se evalúen y reconsideren varias reformas a la legislación que regula la actividad, aunque el Partido Revolucionario Democrático (PRD) se le adelantó en este sentido, y ya planteó al pleno del Organo Legislativo un proyecto de ley bastante similar.
Pero, en cualquiera de los casos, para Rosas, lo importante es que ambos proyectos han logrado amoldarse a la realidad y sugieren cambios en las fórmulas que se utilizan para la devolución de los pagos adelantados, la manera de cobrar los intereses, el cobro de las comisiones y además se sugiere la eliminación del Consejo Técnico de Financieras, que es sólo un ente decorativo porque desde 1995 no funciona.
Según el funcionario ninguna de las disposiciones perjudicará el dinamismo que ha mostrado el sector, y por el contrario ayudará a que el consumidor tenga más confianza al momento de concretar alguna transacción.
Los cambios que planea el MICI, y que en la actualidad son evaluados por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), también incluyen aumentar el capital social que deben tener las financieras, de 150,000 dólares a 500,000 dólares, para lo cual se dará un plazo de 7 años.
Igualmente se tiene previsto aumentar las multas de 5,000 a 10,000, a las financieras, que se les compruebe que de alguna manera han abusado del consumidor, dijo Rosas.
El funcionario especificó que uno de los cambios más importantes es al fórmula de cálculo de los intereses. Para los préstamos a un plazo de 26 meses de capital, se puede utilizar el interés descontado, agregado o sobre saldo, mientras que los que sobrepasan este tiempo de pago se le aplica el interés sobre saldo, para darle la garantía al cliente de saber cuánto debe en realidad.
Actualmente se puede utilizar el interés agregado o descontado. En este último se dan ciertos ajustes inadecuados porque se realiza manualmente, agregó Rosas.