Combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo continua siendo el norte del XI Congreso hemisférico, que organiza la Asociación Bancaria de Panamá (ABP) del 22 al 24 de este mes.
El presidente del Cómite organizador, Julio Aguirre, dijo que debatirán sobre los procesos y controles para prevenir el lavado en las casas de remesas, diferencias entre las operaciones inusuales y las sospechosas, y el financiamiento del terrorismo, entre otros.
Reveló que una de las modalidades internacionales que hay que combatir y que se ha detectado es el "pitufeo", o sea, el trabajo que consiste en realizar pequeños depósitos con el fin de eludir el registro y reporte respectivo de transacciones en efectivo que superen una determinada cantidad.
Explicó que el "pitufeo" es una modalidad internacional donde se aprovecha el bajo perfil de las personas para abrir cuentas bancarias y empresas.
Mencionó el caso de Pablo Rayo Montaño, que involucró a muchos sectores del comercio, y del presunto caso que aún está bajo investigación del exdirector del Servicio Marítimo de Panamá, Ricardo Tradd.
Estos casos, según Aguirre, denotan que nadie puede escapar de la ley "y que hay que tener cuidado".
Por su parte, Mario De Diego, vicepresidente de la Asociación Bancaria de Panamá, sostuvo que siempre van detrás de los delincuentes porque se adelantan con cosas nuevas, por lo que hay que detectarlas y prevenirlas.
Comentó que esta vez han requerido la participación del Ministerio de Comercio e Industria (MICI) que está a cargo de las casas de remesas, empeños, de las financieras, y de los corredores de bienes raíces, que no escapan del campo de acción de los "lavadores" de dinero.