Las estadísticas recientes del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) y de la Contraloría General de la República revelan una marcada segregación ocupacional en el mercado laboral de Panamá.
Los datos evidencian que la fuerza laboral del país se distribuye de manera muy diferenciada según el sexo en diversas actividades económicas.
Por un lado, el liderazgo y la presencia de las mujeres se concentran de forma contundente en los sectores de servicios, la salud y la docencia.
El sector de salud y asistencia social encabeza este predominio con un 76.9% de participación femenina, lo que significa que más de tres de cada cuatro puestos son ocupados por mujeres.
Le sigue de cerca el sector de enseñanza con un 70.0%, hoteles y restaurantes con un 60.4% y finanzas y seguros, donde las mujeres representan el 59.6% de la fuerza laboral
Por otro lado, los hombres mantienen un dominio abrumador en los sectores de infraestructura, transporte, producción y actividades primarias.
La construcción se posiciona como el sector con mayor disparidad de género en el país, registrando un 93.3% de liderazgo masculino.
Asimismo, la actividad de transporte y almacenamiento cuenta con un 83.5% de hombres, la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca alcanza un 74.4%, y la industria manufacturera registra un 56.1% de participación masculina. En conjunto, estas cifras reflejan un panorama laboral donde las funciones continúan fuertemente polarizadas por sectores tradicionales.