El gran desafío de Panamá es realizar una mejora sustancial en el desempeño de la justicia, la cual permita impulsar políticas de desarrollo, enfatizó Adán Arnulfo Arjona, magistrado presidente de la Corte Suprema de Justicia.
Arjona indicó que el tema está ligado al desarrollo económico del país toda vez que "en la toma de decisiones para comprometer capitales en Panamá, el inversionista siempre analiza quien va considerar cualquier conflicto que surja en su empresa".
La recién finalizada Conferencia Anual de Ejecutivos centró sus deliberaciones en la "Justicia, Estado de Derecho y Desarrollo Económico" a fin de promover activamente la adhesión de la sociedad al impulso de una reforma judicial. Según Arjona con esta acción se está colocando el tema de la justicia al lugar que le corresponde.
Adicional reconoció que el sistema judicial tiene que continuar su proceso de mejoramiento en forma intensa precisamente para que se mejore la percepción tanto local como internacional que de él se tiene.
Estas acciones influirían en la posibilidad de una mejora en los factores de riesgo país que son uno de los elementos que toman en cuenta las calificadoras de riesgo internacional a los efectos de conceder apoyo financiero a Panamá.
El Magistrado Presidente de la Corte Suprema de Justicia manifestó que "es importante valorar a tiempo la posición estratégica que ocupa la justicia en las políticas de desarrollo". Adelantó que dentro de los avances que se realizan para una reforma judicial se trabaja en fortalecer institucionalmente la gestión administrativa, introducir variables de medición del rendimiento del empleado judicial, y reorganización de los servicios judiciales, entre otros.
El funcionario participó en el panel "Experiencias y aprendizajes de procesos de reforma judicial el cual contó con el debate de magistrados de la región, los cuales hicieron énfasis en la participación de la sociedad en este cambio.
Al respecto, Arjona dijo que hay la necesidad que la sociedad entera participe e identifique con precisión las áreas donde puede colaborar para que la reforma judicial sea una realidad lo antes posible.
Sin embargo, destacó que el gran problema radica en que el sector judicial no sólo requiere de más recursos sino de un cambio cultural con conciencia social de jueces, abogados y la ciudadanía en general, dado que las autoridades judiciales están enfrentando una devaluación ante la opinión pública.