La Comisión Federal de Comercio (FTC) de EE.UU. realiza una investigación preliminar para determinar si Google utiliza su sistema operativo Android para dominar a sus competidores, según una fuente familiarizada con la situación a la que tuvo acceso el diario USA Today.
La FTC todavía no ha contactado a Google para hacerle preguntas sobre la investigación, que podría dar lugar a una demanda antimonopolio en EE.UU. contra la firma tecnológica con sede en Mountain View (California), según indicó hoy el citado diario.
El rotativo indicó que los reguladores se han reunido con desarrolladores de aplicaciones móviles que sostienen que Google coloca a sus rivales en una posición de desventaja, según un artículo de Bloomberg, la primera en informar hoy sobre la pesquisa de los reguladores estadounidenses.
Los fabricantes de dispositivos tienen que acceder a dar visibilidad al motor de búsqueda de Google si incluyen el sistema operativo gratuito Android.
Google declinó hacer algún tipo de comentario.
La empresa incluye sus productos como el buscador, Gmail y los mapas en el sistema operativo para móviles Android, lo que ha llevado a los críticos a sostener que abusa su posición dominante en el mercado.
La Unión Europea (UE) acusó a Google en abril de violar las leyes antimonopolio del Viejo Continente y abrió una investigación sobre Android, con lo que la compañía pasó a afrontar cargos formales antimonopolio por primera vez.
Google indicó en un memorando interno a sus empleados en abril que Android ha favorecido una reducción de precios y aumentado las opciones de los consumidores.
Un artículo publicado en marzo por el diario The Wall Street Journal reveló que funcionarios de la FTC concluyeron en 2012 que Google usaba prácticas anticompetitivas y abusaba de su monopolio, una visión crítica que no había salido a la luz hasta entonces.
El diario, que tuvo acceso a un informe elaborado por la FTC desconocido hasta entonces, señaló que funcionarios de la agencia recomendaron presentar una demanda contra Google por prácticas anticompetitivas.
La demanda, que no se concretó, se habría convertido en el principal caso antimonopolio desde que el Departamento de Justicia demandó a la compañía Microsoft en la década de los años 90.