Se espera una "recuperación" del empleo "desde comienzos de 2004", dijo ayer el titular francés de Trabajo y Asuntos Sociales, Francois Fillon, en una conferencia de prensa al término de la reunión de dos días de ministros de la OCDE.
La tasa de desempleo en los 30 países de la OCDE subirá este año al 7.2% de media, del 6.9% de 2002 -que supuso 36 millones de parados-, pero la recuperación de Estados Unidos va a extenderse al resto del mundo desarrollado, según el comunicado final de la reunión.
Fillon admitió que el despegue económico es la condición previa para la mejora del empleo, y afirmó que en la OCDE "hay una gran confianza" en que esa recuperación se confirme. Los responsables de Trabajo subrayaron que hay que incrementar los esfuerzos en la lucha contra el paro, que "afecta de forma desproporcionada a los trabajadores vulnerables y a sus familias".
En línea con el informe de la OCDE sobre el empleo presentado el pasado día 17, los ministros destacaron que hay que prestar una mayor atención a los grupos marginados del mercado de trabajo, como las mujeres, los minusválidos, los trabajadores de más edad, los jóvenes o los inmigrantes.
Para conseguirlo, propugnaron la aplicación de medidas que favorezcan la inserción laboral de estos colectivos, la reducción de las cargas y cotizaciones sociales, la descentralización de las políticas públicas de gestión del desempleo o la prolongación de la actividad hasta la edad de jubilación.
En ese sentido, Fillon resaltó que "hay unanimidad para acabar con los sistemas de jubilación anticipada" en la OCDE, aunque admitió que eso no bastará para lograr que los trabajadores de mayor edad no salgan del mercado de trabajo, sino que también tendrán que contribuir las empresas.
¡Atado! y ¿para qué? Frente al suplicio
los soldados esperan la señal,
el plomo romperá su pecho heróico
que ostentaba la enseña liberal. Marcha a su lado el sacerdote trémulo
hablándole del cielo y de perdón
lleva un Cristo en las manos, y está
pálido
murmurando en silencio una oración. El sigue su camino siempre impávido
sin el hondo sufrir del criminal
libre nació bajo sus grandes árboles
y en ruda lucha defendió su ideal.
vírgenes
en grupos de invencibles lo siguió
que allá en nuestras montañas, el
indígena
puede morir pero rendirse no. Se hizo su jefe el montañés intrépido,
el campo de batalla fue su altar
y el órgano divino, el ruido horrísono
del cañón enemigo al estallar. Y ni el invierno con sus noches lúgubres
detuvo nunca su carrera audaz,
como el león de los bosques en
América
ni dio cuartel ni lo pidió jamás.
y en su mano nervuda se rompió
tras el ideal la noche con lo trágico
que el astro rey en el ocaso hundió... Y después... y en las sombras del crepúsculo
en un lago de sangre el corazón;
y el pueblo que se aleja del patíbulo
murmurando una horrible maldición. Su centro era el peligro, nunca el pánico
hizo su corazón estremecer
se alumbraba con luces de relámpago
cuando iba el enemigo a sorprender.
Panamá 1906