La Iglesia Católica de El Salvador pidió ayer "solidaridad" a los empresarios y que la reforma fiscal, que recientemente ha sido presentada al Congreso, beneficie a los pobres.
El arzobispo de San Salvador, José Luis Escoabar Alas, afirmó en una rueda de prensa que se necesita "mayor conciencia en las personas que tienen más para que paguen sus impuestos y pueda entonces ayudar a los que tienen menos o no tienen nada".
El religioso definió esta posición al ser consultado por sectores empresariales que critican la reforma fiscal elaborada por el Gobierno del presidente Mauricio Funes, que modifica impuestos específicos e incluye mecanismos para contrarrestar la evasión y el contrabando.
Escobar Alas enfatizó que en el marco de la discusión de la reforma se debe tener en cuenta el "principio de solidaridad", al afirmar que espera que la misma sea "verdaderamente favorable al pueblo
"Lo que nosotros pediríamos es que haya profundización en el tema, consultas, y que se tomen las decisiones que verdaderamente favorezcan al bien común teniendo en cuenta que los privilegiados deben ser los más pobres, los desposeídos", concluyó el arzobispo.
Según fuentes oficiales, la reforma aumentará la tasa impositiva de bebidas alcohólicas, tabaco, armas y municiones.