La agencia de estimación de deuda estadounidense Standard & Poor"s (S&P), informó ayer que mantuvo las calificaciones de riesgo soberano de México tras la aprobación por parte del Congreso del presupuesto para 2003.
S&P indicó en un boletín de prensa divulgado en la capital mexicana que confirma la calificación de riesgo soberano de México en moneda extranjera de largo plazo de "BBB-" y de corto plazo de "A-3".
Asimismo, ratificó las notas de riesgo crediticio del país en moneda local a largo plazo de "A- y a corto plazo de "A-2", y subrayó que las perspectivas de todas las calificaciones de México se mantienen estables.
"La perspectiva estable incluye la expectativa de que el Gobierno continuará buscando una política fiscal que contenga la deuda del sector público, al mismo tiempo que atienda gradualmente las crecientes necesidades de gastos del sector social, las pensiones del sector público y la infraestructura física", indicó S&P.
El Congreso de México aprobó el lunes el presupuesto para 2003, que contempla gastos por unos 152.484 millones de dólares y se basa en una meta de crecimiento económico e inflación de un 3% y de un déficit fiscal de un 0.5 % del Producto Interior Bruto (PIB).
222 La calificadora ratificó las notas de riesgo crediticio en moneda local a largo plazo y corto plazo
S&P negó que la lentitud en el impulso a las principales reformas estructurales pendientes, como la fiscal, la energética o la laboral, debilite a corto plazo la calidad crediticia de México.
Sin embargo, apuntó que "sí reduce las perspectivas de crecimiento debido a una pérdida de inversión privada, así como a un gasto público limitado para servicios básicos e infraestructura". "De no atenderse, a la larga podría dar como resultado mayores déficit fiscales y un aumento en la deuda gubernamental, lo que podría debilitar la posición crediticia de México", advirtió.
Agregó que, por el contrario, la implementación de medidas para incrementar los ingresos y reducir la dependencia del petróleo, que aporta un 35% de los ingresos públicos, "podría fortalecer las finanzas públicas e incrementar las perspectivas de crecimiento del PIB".
S&P comentó que no se prevé que las elecciones legislativas de julio del 2003 vayan a alterar "significativamente" el curso de la política económica de México.