El índice industrial Dow Jones DJI cerró ayer con la mayor caída en puntos de su historia en un amplísimo volumen de operaciones, en medio de temores de que los devastadores ataques de la semana pasada terminen de hundir a la economía en una recesión.
El sorpresivo recorte de las tasas de interés por parte de la Reserva Federal, la octava en lo que va de año, obtuvo un frío recibimiento del mercado, que reanudó las operaciones el lunes después de el más largo cese de operaciones desde la Gran Depresión, en 1929.
El promedio industrial Dow Jones de la Bolsa de Nueva York perdió 679 puntos, ó 7,07%, para quedar en 8,920,7 unidades, según su cierre preliminar. La caída superó el retroceso récord previo de 617,78 puntos, establecido el 14 de abril del 2000,
El cierre se produjo en medio de una frenética ola de ventas que condujo a mercado neoyorquino a registrar un volumen récord de operaciones, con unas transacciones que involucraron 2,360 millones de acciones, lo que superó los 2,120 millones de acciones negociadas el 4 de enero del 2001, día en que la Fed comenzó a recortar agresivamente las tasas de interés.
Por su parte, el índice compuesto Nasdaq IXIC perdió 115,66 puntos, ó 6,82%, a 1.579,71 unidades.
El volumen negociado en el mercado Nasdaq también fue enorme, con un intercambio de 2,180 millones de acciones. El Dow ha perdido casi un 24% desde su máximo histórico de 11,722,98 puntos que alcanzó el 14 de enero del 2000.
PARIS REACCIONA
El ministro francés de Economía, Laurent Fabius, afirmó ayer, que la reducción de los tipos de interés decidida por el Banco Central Europeo (BCE) "es positiva para la reactivación de la actividad económica". El BCE recortó ayer en medio punto el precio del dinero en la eurozona y lo dejó en el 3,75% en coordinación con la Reserva Federal estadounidense, que tres horas antes también había rebajado los tipos en el mismo porcentaje al 3 por ciento.
El banco emisor justificó la modificación de su política monetaria por "los recientes acontecimientos en Estados Unidos, que podrían afectar a la confianza.
AMERICA LATINA
Los mercados latinoamericanos cerraron mixtos ayer, con ganancias en el Cono Sur, pero una caída en México por el desplome de Wall Street en su reapertura tras los ataques del martes en Estados Unidos.
"La bolsa mexicana estuvo muy influida por los mercados de Estados Unidos, a diferencia de Brasil o Argentina que tuvieron una recuperación", dijo Sergio García, director de análisis de la corredora mexicana Value Casa de Bolsa.
Los analistas dijeron que las bolsas de Buenos Aires y Sao Paolo desahogaron la volatilidad la semana pasada, con lo que hoy pudieron conseguir un respiro. "Los inversionistas tuvieron tiempo de incorporar la volatilidad a las acciones brasileñas la semana pasada y en México apenas estamos en ese proceso", agregó García.
Las acciones mexicanas cotizaron por primera vez desde que aviones secuestrados embistieron blancos comerciales y militares en Estados Unidos. El IPC MXX, que en lista a los valores favoritos de la bolsa mexicana, perdió 3,87% a 5,316,77 unidades, su menor nivel desde el 20 de diciembre del 2000.
México envía 85% de sus exportaciones a Estados Unidos y sus flujos de inversión están fuertemente ligados a la suerte económica de su mayor socio comercial.
En el mercado cambiario, el peso mexicano se apreció 9,45 centavos a 9,45 unidades por dólar, un rebote después de perder dos por ciento la semana pasada. En Argentina y Brasil, las acciones afectadas tras los ataques subieron, pues inversionistas entraron a comprar valores baratos y celebraron la decisión estadounidense de bajar las tasas de interés en medio punto porcentual. "Hay una búsqueda de acciones baratas", dijo Walter Molano, economista para América Latina de BCP Securities, en Nueva York." Pero los precios que vemos en las pantallas son preliminares y no muy indicativos".
Pese a una calma relativa, los inversores temen aún que los ataques agraven la desaceleración económica de Estados Unidos y con la tensión por una posible respuesta militar a los ataques, se extendería la volatilidad, dijeron analistas.