El tercer trimestre de 2002 ha sido una auténtica pesadilla para los inversores, que han sufrido pérdidas superlativas en bolsa y tienen pocas esperanzas en el final del año.
Considerado el peor trimestre desde 1987, el índice Dow Jones de Industriales, que ha perdido cerca de un 25% de su valor en lo que va de año, retrocedió un 18% entre julio y septiembre y un 11.5% en este último mes.
Por su parte, el Nasdaq, en el que cotizan las empresas tecnológicas y de informática, que ha descendido un 40% desde enero, perdió un 20% durante el tercer trimestre.
Asimismo, el índice S&P 500, que para muchos analistas es el más significativo para valorar el pulso de los mercados, retrocedió un 17 % entre julio y septiembre.
Ante este panorama continuado de descensos, muchos inversores se plantean si realmente es sabio invertir en activos financieros o si es mejor colocar los ahorros en las tradicionales instituciones bancarias.
"Estamos en el tercer año de pérdidas y esto realmente aterroriza a los inversores, pero la mayoría piensa que necesitan continuar invirtiendo para recuperar su dinero", manifestó al diario The New York Times, Russel Kinnel, director de la firma de investigación de mercados Morningstar.
Pero no todos se muestran tan optimistas, como es el caso de Bill Nasgovitz, gestor del fondo Hearland Value, quien señaló al rotativo neoyorquino que "la gente está harta de comprar y perder, por lo que están traumatizados".