Economía

A un año, persiste impacto económico del 11 de septiembre

Se prevé una merma de pasajeros el próximo 11, ya que algunas líneas europeas y norteamericanas cancelarán sus vuelos.


A un año después que los terroristas atacaron las Torres Gemelas y el Pentágono todavía se sienten las consecuencias económicas del 11 de septiembre, en Panamá.
Sin embargo, sus efectos son dispares, afectando mayormente los sectores de las aerolíneas, el turismo, las agencias de viajes y los seguros dejando a otros intactos como la Bolsa de Valores de Panamá (BVP).
Y es que los inversionistas panameños continuaron alimentando el movimiento accionario de la BVP, mientras que la Bolsa de Nueva York vio mermada su actividad porque muchos vendieron sus acciones. Mientras el turismo registró una caída que arrastró a hoteles y restaurantes.
D el lado de los viajes se refleja cierto recelo aunque los estadounidenses los más temerosos han vuelto a poner el pie en los aviones.
Sin duda, la destrucción del Centro Mundial del Comercio impactó a los países de la región latinoamericana sin eximir a Panamá.
La industria aseguradora es ahora más cautelosa por las pérdidas a nivel mundial, las cuales alcanzan los 70 mil millones de dólares.
Hasta ahora la catástrofe más grande en la historia de la humanidad antes del 11/9/01, fue el Huracán Andrew que azotó las costas de la Florida, en 1992 dejando pérdidas por 17 mil millones.
Gabriel De Obarrio, presidente de la Asociación Panameña de Empresas Aseguradoras (APADEA) dijo que en Panamá todas las compañías de seguros renovaron contratos de reaseguros y realizaron ajustes en las primas de algunos ramos.
Explicó que esta industria se encuentra en un ciclo de endurecimiento caracterizado por el incremento en las primas y la baja en las comisiones de los corredores de seguros.
Las reaseguradoras estiman que el impacto se mantendrá por unos 5 años más en medio de las dudas sobre un nuevo atentado terrorista.
Por su parte Moisés Véliz, vicepresidente de Relaciones con los gobiernos e instituciones de COPA Airlines aseguró que los atentados del 11/9/01 continúan en el ambiente aeronaútico y en la economía del mundo. Incluso, se prevé una merma de pasajeros el próximo 11, ya que algunas líneas europeas y norteamericanas cancelarán sus vuelos y otras los disminuirán.
Las aerolíneas de algunas regiones del mundo Asia Pacífico, Europa y América Latina han dado muestras de recuperación en cuanto al tráfico de pasajeros.
Sin embargo, EU sigue mal al punto que las fábricas de aviones continúan recibiendo cancelaciones. La Boeing y American Airlines, United Airlines anuncian nuevos despidos de trabajadores, la quiebra de US Airways que se acogió a la ley de quiebra son la prueba de la crisis que vive el sector.


En América Latina los porcentajes de tráfico son inferiores, al primer semestre del 2001 el (%) ingreso por pasajero kilómetro ( unidad de medida del sector) alcanzó -12.7% hoy ese porcentaje ha bajado a -0.9%
“Con esta experiencia el sector aéreo comprendió que la seguridad no tiene precio, ahora las medidas se han redoblado en los aeropuertos para minimizar los riesgos” dijo.
Agregó que pasarán años para que el sector logre una estabilidad económica. Las aerolíneas continuarán esforzandose para ahorrar costos, y cobrar precios razonables al consumidor.
Por su parte Luis Arguedas, presidente de la Cámara Nacional del Turismo (CAMTUR) indicó que el impacto continúa y es más evidente en el mercado norteamericano.
Aseguró que la llegada de turistas americanos ha bajado y en todo el hemisferio se ha notado una sensible caída estimada en un 25% a 30% en las semanas inmediatas a los hechos.
“Esperamos que dentro de unos 6 meses los efectos se hayan atenuado y se de una recuperación. Ponemos nuestras esperanzas en la Campaña de Promoción del IPAT y el Miss Universo “ dijo.
El presidente de CAMTUR indicó que en Panamá los más afectados fueron los hoteles que traen un impacto de arrastre por la ocupación pérdida en el año 2000-2001 (los soldados norteamericanos). La rentabilidad hotelera se marca por dos parámetros ocupación y tarifas y en este caso ambas están deprimidas.
Incluso, el sector ha tenido que hacer recortes drásticos en el consumo de electricidad, cerrar áreas de hoteles, cancelar inversiones para remodelaciones y contrataciones de personal temporal.
A semanas de los atentados las agencias de viajes panameñas, no veían con claridad el panorama ante los anuncios de las aerolíneas norteamericanas de una disminución de personal y vuelos.
En ese entonces, los ejecutivos de estos negocios se preguntaban a quién dirigirían sus ventas y promociones ante la inminente caída del turismo.
La situación se mantiene en crisis. Este sector no se recupera pues aún no resuelve el dilema de la baja en la comisión del 10% al 6% por parte las aerolíneas Continental Airlines, Delta Airlines, American Airlines, la Compañía Panameña de Aviación (COPA) y TACA International Airlines.
Y lo más reciente American Airlines (AA) anuncio que dejará de pagar la comisión base por la venta de vuelos cuyos itinerarios se originen dentro del territorio de EU y/o Canadá (incluyendo Puerto Rico y las Islas Vírgenes Americanas).
Definitivamente la esperanza de este sector esta centrada en los frutos del turismo nacionales. Unas semanas después de los atentados las ventas descendieron considerablemente a casi un 70%.
Las agencias han tenido que reducir los gastos, con el cierre de algunas e incluso, han despedido personal. Pese a este panorama se estudian alternativas para incrementar sus ganancias.
Felipe Chapman, vicepresidente ejecutivo y gerente general de la BVP sostuvo que en el caso particular de la bolsa los efectos fueron diferentes. En septiembre del 2001 la BVP no experimentó la volatilidad que sufrieron otros mercados a raíz del cierre de la Bolsa de Nueva York, mas bien los usuarios tuvieron libre accesibilidad, disponibilidad de comprar valores y se realizaron transacciones por arriba de los 150 millones de dólares.
Primero, los volúmenes de negociaciones de la BVP y el movimiento de precios no se afectaron por no tener una correlación fuerte como el caso del mercado norteamericano.
Sin embargo, en el caso de las bolsas latinoamericanas si hubo un incremento en la percepción de riesgo ha ido aumentando según indica la evolución del índice EMBI+LATIN de enero del 2001 al julio del 2002.
Segundo, no se puede afirmar que este desenvolvimiento se relaciona con los eventos del 11 de septiembre.
Chapman explicó que a partir de enero de 2001 se venía dando una tendencia a la baja en el volumen de lo negociado. A septiembre de ese año, la BVP experimentó una recuperación positiva y luego se retomó la tendencia negativa en enero del 2002 en términos de un deterioro de la percepción de Latinoamérica como un todo.
“De manera que esto no se puede explicar exclusivamente por los eventos del 11 de septiembre sino por otros factores que tiene una incidencia directa” dijo.
Entre estos eventos se mencionan: los hechos ocurridos en Argentina, la incertidumbre política de Venezuela, de Colombia, son una serie de eventos que han condicionado a Latinoamérica.
A julio de 2002 la BVP negoció por arriba de los 100 millones de dólares sin embargo, a julio del 2001, el volumen negociado estuvo por debajo de los 50 millones.
Para países como Panamá, a aparte del impacto psicológico, el deterioro de la economía mundial por este evento tiene un efecto en la economía panameña en la medida que hay una contracción del comercio se ve reflejado en el Canal de Panamá, en la Zona Libre, Industrias o sea, que hay un efecto en cadena.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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