Un terremoto de 6 grados de magnitud sacudió las aguas al suroeste de la turística isla de Bali, en Indonesia, tras el que se registraron al menos 50 heridos y numerosos desperfectos en templos y otros edificios.
Al fuerte sismo le han sucedido varias réplicas, la mayor de 5.6 grados.
La mayoría de los heridos resultaron ser niños que se encontraban en la escuela cuando ocurrió el primer temblor, que se prolongó durante varios minutos.
Cientos de edificios y templos sufrieron daños y desperfectos por el sismo.
Escuelas, edificios de oficinas y hospitales fueron evacuados tras el terremoto, mientras que en la localidad de Kuta, centro turístico de la isla, muchos visitantes abandonaron los hoteles atemorizados.
El temblor de magnitud 6 ocurrió a 61 kilómetros de profundidad y a unos 100 kilómetros al suroeste de Denpasar, la capital balinesa, según el Servicio Geológico de Estados Unidos, que mide la actividad sísmica de todo el mundo.
La réplica de 5.6 grados sucedió a 10 kilómetros bajo la superficie del mar y al sur de Nusa Dua, de acuerdo con la Agencia de Meteorología y Geofísica de Indonesia (BMKG).
Wayan Suardana, el responsable de BMKG, afirmó que no existe alerta de “tsunami” por este último terremoto y advirtió que "es probable que temblores más débiles se produzcan en las próximas horas".
En octubre de 2010, un maremoto acabó con la vida de 300 personas.