Los líderes de los Veintisiete se reúnen a partir de hoy en Bruselas para tratar de alcanzar un complejo acuerdo sobre el marco presupuestario de la UE para 2014-2020, un debate que se prolongará varios días y que mantiene a Estados miembros e instituciones profundamente divididos.
La cumbre, que comenzará a las 19:00 GMT, busca cerrar una cifra total para el periodo presupuestario de 2014-2020 que estará en torno al billón de euros, y trazar unas líneas generales sobre a qué se destinará el gasto.
Lo hará con un amplio grupo de países que demandan un recorte claro y en línea con las políticas de austeridad impuestas a escala nacional, mientras otros defienden la necesidad de mantener determinadas partidas y ayudas.
“No estamos en tiempos normales. Hacen falta unos presupuestos que reflejen la situación de muchos países que están en periodos de consolidación fiscal”, dijeron ayer fuentes diplomáticas europeas.
Por ahora, nadie parece estar satisfecho con los planteamientos que hay sobre la mesa, y varios Gobiernos ya han amenazado con vetar un posible acuerdo si no se respetan sus intereses. La última propuesta, elaborada por el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, prevé una reducción de casi 80 mil millones de euros (101 millones de dólares) sobre el documento inicial de la CE.