La Casa Blanca afirmó hoy que la puesta en marcha el 21 de agosto de la primera planta atómica de Irán, construida por especialistas rusos, demuestra que Teherán no necesita disponer de su propio proceso de enriquecimiento de uranio.
La central se ha construido y funcionará "bajo la supervisión y las salvaguardas del Organismo de la Energía Atómica de Irán (OIEA) y Rusia, suministra el combustible y después saca el gastado fuera del país", dijo el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs, en su rueda de prensa diaria.
"Esto demuestra bastante claro que Irán no necesita su propia capacidad de enriquecimiento si sus intenciones, como dice, son disponer de un programa nuclear pacífico", afirmó.
Para la Casa Blanca, la puesta en marcha de la primera planta atómica de Irán, Bushehr, construida por especialistas rusos a orillas del golfo Pérsico, "demuestra y prueba al mundo que si los iraníes quieren sinceramente un programa pacífico, sus necesidades pueden ser cubiertas sin que tengan que desarrollar su propio programa de enriquecimiento, que cuestiona sus motivos", agregó.
La puesta en marcha de la central atómica, de 1.000 megavatios de potencia, será el próximo 21 de agosto, después de que especialistas rusos e iraníes carguen el combustible nuclear necesario, informó hoy la oficina de prensa de la agencia nuclear rusa Rosatom.
A la ceremonia de puesta en funcionamiento de la planta asistirán el jefe de Rosatom, Serguéi Kirienko, y el director de la Organización de la Energía Atómica de Irán, Ali Akbar Salehi, según la agencia rusa Interfax.