El Gobierno informó hoy de que el plazo para la reinscripción para el Estatus de Protección Temporal (TPS, en inglés) para nicaragüenses y hondureños terminó el 6 de julio, pero acepta solicitudes tardías con una carta que explique el motivo del retraso.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración quiso hoy aclarar esta información, después de que el canciller de Honduras, Mario Canahuati, dijera esta semana que Estados Unidos había ampliado por 30 días el período para la reinscripción, lo que ha sido desmentido.
En un comunicado, esta agencia gubernamental explica que aunque ha acabado ya el plazo, si un inmigrante presenta una solicitud tardía y demuestra que tenía una razón válida para el retraso, podrá seguir beneficiándose de todos los derechos que confiere el TPS.
Aún así, el Gobierno pidió a los solicitantes que tengan en consideración que si las solicitudes llegan tarde, los trámites para procesarlas también pueden retrasarse.
Esto puede suponer en algunos casos que los solicitantes pasen una temporada sin una autorización legal de trabajo en Estados Unidos, según indicó el Gobierno.
Al inscribirse de nuevo, los inmigrantes podrán extender por otros dieciocho meses las ventajas del TPS, que permanecerá en vigor hasta el 5 de enero de 2012.
Este programa permite a los ciudadanos de ambos países la autorización de trabajo y el acceso a la seguridad social en EE.UU, e impide que sean deportados.
Sin embargo, las personas que no presentaron sus solicitudes de reinscripción durante el período establecido perderán estos beneficios.
EEUU otorgó el TPS a Nicaragua y Honduras en 1999, después del desastre que el huracán Mitch causó en ambos países centroamericanos en 1998.
Desde entonces, el programa ha sido renovado hasta en nueve ocasiones y ha supuesto una fuente de ingresos a las economías de ambos países gracias a los ingresos de sus ciudadanos que llegan a través de remesas.