China, Irán y Corea del Norte vuelven a encabezar la lista negra del Gobierno de Estados Unidos en cuanto al respeto a la libertad religiosa, que denuncia además restricciones a ese derecho en Venezuela y ligeras mejoras en Cuba.
El informe anual sobre libertad religiosa del Departamento de Estado, difundido hoy, coloca a esos tres países en la categoría de "preocupación particular", que también incluye a Birmania, Eritrea, Sudán, Arabia Saudí y Uzbekistán.
Excepto Uzbekistán y Corea del Norte, todos ellos estarán sujetos a sanciones del Departamento de Estado, según indicó hoy la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
El informe denuncia, por ejemplo, que en Irán, todos los grupos no chiítas "sufren encarcelamiento, acoso, intimidación y discriminación"; y que en China sólo los afiliados a las cinco religiones reconocidas -budistas, taoístas, musulmanes, católicos y protestantes- tienen derecho a celebrar servicios religiosos.
El Departamento de Estado publica anualmente este informe, en el que repasa la situación de las comunidades religiosas en el mundo teniendo en cuenta la persecución y la discriminación que sufren o las iniciativas y leyes desarrolladas por sus Gobiernos.