El presidente de EE.UU., Barack Obama, prorrogó hoy un año más las sanciones contra Libia ya que la incierta situación en el país tras la muerte de Muamar el Gadafi continúa siendo una "amenaza" para Washington.
"La situación en Libia continúa significando una amenaza extraordinaria e inusual a la seguridad nacional y política exterior de EE.UU. y debemos protegernos de la utilización de activos u otros abusos por algunos miembros de la familia Gadafi y antiguos funcionarios del régimen", indicó Obama.
El presidente explicó el mantenimiento de las sanciones a en un carta enviada al Congreso de EE.UU..
Obama agregó que "las circunstancias precedentes, los ataques prolongados, y el creciente número de libios que buscan refugio en otros países han provocado un deterioro en la seguridad de Libia y suponen un serio riesgo a su estabilidad".
"Por ello, he considerado que es necesario continuar con la emergencia nacional respecto a Libia", afirmó.
Las sanciones de EE.UU. debían expirar el 25 de febrero.
Obama aseguró, no obstante, que Washington está en el proceso de rebajar estas sanciones ante los "muchos acontecimientos positivos" ocurridos en Libia tras la caída de Gadafi en octubre de 2011.
Desde el pasado año, el Tesoro de EE.UU. anunció la congelación de las cuentas bajo su jurisdicción de la familia Gadafi y otros altos cargos del régimen del dictador libio que gobernó su país durante más de cuatro décadas.
Los pasada semana se cumplió el primer aniversario de la "Revolución del 17 de febrero", que acabó con el régimen de Gadafi tras ocho meses de conflicto armado.