Estados Unidos podría eliminar a Sudán de su lista de Estados patrocinadores del terrorismo a partir de julio si el norte del país respeta el resultado del referéndum sobre la independencia del sur y se aplica plenamente el acuerdo de paz.
En una rueda de prensa sobre el referéndum de autodeterminación del sur, que se celebra esta semana, Princeton Lyman, que forma parte de un equipo negociador de EE.UU. para la aplicación de los acuerdos de paz entre el norte y el sur, señaló que Jartum sabe las exigencias de Washington para retirar a Sudán de la lista.
El primer paso que tiene que dar el norte es respetar el resultado del referéndum.
Entonces el Departamento de Estado "comenzaría el proceso para examinar la eliminación de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo", agregó Lyman.
Eso implicaría ciertas revisiones de requisitos por parte del Departamento de Estado y consultas con el Congreso de EE.UU.
El segundo paso que implicaría la normalización de las relaciones y la eliminación de Sudán de la lista negra, se produciría en torno a julio siempre y cuando se pongan en marcha todos los elementos de los acuerdos de paz.
Para ello hace falta finalizar los acuerdos postelectorales y resolver el estatus de la provincia limítrofe de Abyei, entre otras cuestiones aún por negociar.
"De esta manera, parte del gran proceso (de eliminar a Sudán de la lista) comenzaría justo después de que se respetara el resultado del referéndum, pero los pasos más específicos están fijados más bien para julio", señaló Lyman.
Por su parte, el secretario de Estado adjunto para Asuntos Africanos, Johnnie Carson, subrayó que, aunque EE.UU. ha indicado a Jartum claramente que está dispuesto a eliminar a Sudán de la lista negra, el prerrequisito para ello es la "plena aplicación" de los acuerdos de paz.
Pero además, como establece la ley estadounidense, Sudán no puede estar vinculado o apoyar a ninguna organización terrorista en los seis meses anteriores a que se inicie el proceso de eliminación.
Sudán figura en la lista desde 1993. La Embajada de EE.UU. suspendió sus operaciones en Jartum en 1996 y actualmente opera a nivel de encargado de negocios.
En octubre de 2009, Washington anunció, tras revisar su estrategia en Sudán, un golpe de timón en su política hacia ese país al mostrarse dispuesto a ofrecer incentivos a esa nación si se producían "avances verificables" en Darfur, se aplican los acuerdos de paz y esa nación deja de ser un santuario para terroristas.
Por su parte, Lyman y Carson elogiaron el desarrollo del referéndum de autodeterminación y se mostraron "satisfechos" con la cooperación de los líderes del norte y del sur.
"Los funcionarios del norte y del sur deben ser alabados por su colaboración y la gestión de este enorme reto y esta tarea histórica", dijo Carson.