El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) formalizó hoy un acuerdo de cooperación de 4,9 millones de dólares con el Gobierno de Paraguay para obras de infraestructura y la modernización de oficinas estatales y del centro de Asunción.
El acuerdo fue protocolizado durante un acto en el que participaron los ministros de Hacienda, Dionisio Borda, y de Obras Públicas, Efraín Alegre, y el vicepresidente para Países del Banco BID, Roberto Vellutini, informó la agencia oficial IP Paraguay.
La fuente, que no dio detalles sobre las condiciones de pago de ese crédito, mencionó que el préstamo será utilizado por el Ministerio de Obras para la ejecución de un "proyecto para la reconversión del centro (capitalino), modernización del transporte público metropolitano y de oficinas del Gobierno".
El crédito otorgado por el BID se enmarca en el plan de ayuda a Paraguay que prevé una cooperación global de unos 1.000 millones de dólares durante el mandato del presidente Fernando Lugo, iniciado el 15 de agosto del 2008 y que concluirá en 2013.
Tras refrendar el acuerdo de este martes, el ministro de Hacienda y el vicepresidente para Países del BID participaron en un hotel asunceno del "Seminario de Tributación: Pilares Tributarios en América Latina. El Impuesto a la Renta".
Uno de los oradores del encuentro fue el uruguayo Alberto Barreix, especialista en Economía Fiscal del BID, quien también se refirió al controvertido Impuesto a la Renta Personal (IRP) de Paraguay.
El Senado paraguayo volvió a aplazar el jueves pasado por quince días el debate sobre un proyecto para postergar por dos años la aplicación del IRP, que rige desde comienzos de 2010 para los que ganan el equivalente a 120 salarios mínimos anuales, unos 32.500 dólares.
Los detractores de ese tributo cuestionan, principalmente, la declaración patrimonial que tienen que presentar para el pago del impuesto, mientras que el Poder Ejecutivo insiste en la importancia de su vigencia para "sanear la economía".
La ley prevé su aplicación gradual para que en una primera etapa afecte a unos 10.000 contribuyentes con ingresos equivalentes a 120 salarios mínimos anuales (unos 32.500 dólares).
Al respecto, Barreix consideró que el potencial recaudador del IRP "no implicará una enorme presión para los contribuyentes" paraguayos y que es "un pilar fundamental, una ventaja" para optimizar el sistema tributario.
"El Impuesto a la Renta es el único que tiene dos ventajas: puede producir ingresos y es un gran colaborador para disminuir la desigualdad, porque tiene el poder de progresividad fuerte. Es un impuesto de la cohesión", opinó el especialista del BID.
Acotó que el IRP "es un impuesto muy pro contribuyente que a largo plazo va a contribuir para la cohesión social".