El Consejo de Seguridad de la ONU animó hoy al Gobierno de Sierra Leona y a los distintos partidos políticos a seguir adelante con los esfuerzos por consolidar la paz y la democracia en el país, y destacó la crucial importancia que tendrán para ello la celebración de elecciones el próximo noviembre.
El máximo órgano internacional de seguridad exhortó en una declaración presidencial "al Gobierno de Sierra Leona, todos los partidos políticos y otras partes interesadas" a intensificar "los esfuerzos para promover un entorno propicio para la celebración de elecciones pacíficas, transparentes, libres y limpias".
Los quince miembros del Consejo destacaron "las gestiones en curso encaminadas a consolidar la paz" en el país y señalaron "los progresos sostenidos alcanzados por las autoridades nacionales y el pueblo de Sierra Leona" de cara a la preparación de las elecciones nacionales y locales que se celebrarán el 17 de noviembre.
"El Consejo de Seguridad pone de relieve la importancia de esas elecciones para la consolidación de la paz y la seguridad en Sierra Leona", añade la declaración que, adoptada por unanimidad, leyó la presidenta de turno del máximo órgano de decisión de Naciones Unidas, la embajadora estadounidense Susan Rice.
En ese sentido, los quince exhortaron "a todos los partidos políticos a que participen constructivamente en un diálogo abierto y honesto encaminado a promover la cohesión social", por lo que les instó a "adoptar medidas de fomento de la confianza, promover la participación política y la no violencia entre sus miembros".
"El Consejo considera que esas medidas son esenciales para asegurar la confianza pública e internacional en el proceso democrático de Sierra Leona", añade la declaración, que reconoce también los avances logrados en el país, además de en reconciliación nacional, en "la promoción de la igualdad entre los géneros".
También hace referencia el texto a la importación a Sierra Leona en enero pasado de una gran cantidad de armas de asalto, valoradas en varios millones de dólares, por la que el Consejo pidió explicaciones al Gobierno del país africano el pasado marzo.
La declaración recalca en ese sentido "la importancia de que las autoridades respondan de manera proporcional a las amenazas a la seguridad de todos los ciudadanos de Sierra Leona", al tiempo que exhorta al Gobierno del país "a velar por que todas sus fuerzas de seguridad sigan comprometidas con la defensa del derecho internacional".
Sierra Leona vivió entre 1991 y 2002 una guerra que causó cerca de 50.000 muertes y dejó cientos de miles de personas desplazadas, y en la que miles de civiles sufrieron mutilaciones a manos de los rebeldes en represalia por simpatizar con el Gobierno.