El Consejo de Seguridad de la ONU pidió hoy al nuevo presidente de Somalia, el jeque Sharif Sheikh Ahmed, que forme lo antes posible un Gobierno de unidad nacional que permita avanzar hacia la resolución política del conflicto que consume al país africano.
En una declaración, el presidente de turno del máximo órgano de la ONU, el embajador japonés Yukio Takasu, condenó los ataques que se siguen produciendo en Somalia contra la población civil, las tropas de la misión de paz de la Unión Africana (AMISOM) y los cooperantes humanitarios que asisten a las víctimas del conflicto.
Los quince miembros del Consejo celebran en el texto la elección de Sheikh Ahmed y elogian la labor del nuevo parlamento somalí en dicho proceso.
"Los miembros del Consejo expresan un firme apoyo al proceso de paz y este importante paso que se ha dado para alcanzar una solución política", indica la declaración.
Por ello, instan a Sheikh Ahmed a formar un Gobierno de unidad nacional lo antes posible y a todos los somalís a respaldar las instituciones federales mientras se avanza en el proceso de pacificación.
El Consejo también agradece en la declaración la labor de mediación del enviado especial de la ONU, Ahmedou Ould-Abdallah, y del presidente de Yibuti, Ismail Guelleh.
Sheikh Ahmed, líder de la oposición islámica moderada Alianza para la Nueva Liberación de Somalia (ARS), se hizo con la presidencia el 31 de enero después de ser elegido por las dos cámaras de la legislatura somalí reunidas en una sesión conjunta en el vecino Yibuti.
El principal rival de Sheikh Ahmed, el primer ministro somalí, Nur Hassan Hussein, se retiró de la elección, en la que participaban 14 candidatos, después de que aquel obtuviera 215 de los 425 votos emitidos en la primera vuelta.
El Gobierno Federal de Transición (TFG) somalí y la ARS acordaron en octubre pasado ampliar el Parlamento, que cuenta ahora con 550 diputados, y formar un Gobierno de unidad.
Sin embargo, dicho anuncio causó una crisis en el seno del Ejecutivo que culminó el 29 de diciembre con la renuncia del entonces presidente, Abdullahi Yusuf Ahmed, lo que obligó a los parlamentarios a elegir un nuevo jefe de Estado.
Somalia no ha tenido un Gobierno central efectivo desde que el antiguo dictador militar Siad Barre fue depuesto en 1991 por los jefes de clanes tribales, conocidos como "señores de la guerra", que han dominado desde entonces con la ayuda de milicias fuertemente armadas.