El ex presidente nicaragüense y reo por corrupción Arnoldo Alemán exigió hoy al Poder Judicial su libertad total y un sobreseimiento definitivo de su caso, lo que coincidió con la sesión convocada para elegir la directiva de la Asamblea Legislativa, en manos de los liberales que él encabeza.
En un documento divulgado por Leonel Teller, portavoz del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), dirigido por Alemán, el ex presidente asegura que su petición es de justicia y "no es parte de ninguna negociación" con el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), que pretende controlar el Parlamento.
"Mi libertad definitiva es una exigencia, soy víctima de retardación de justicia y mis derechos humanos están siendo violados por el sistema judicial de Nicaragua", señaló Alemán en el escrito.
El magistrado sandinista Rafael Solís, vicepresidente de la Corte Suprema de Justicia y miembro de la Sala Penal, reconoció hoy a la prensa que "hay algo" sobre la elaboración de un proyecto de sobreseimiento para Alemán, pero agregó que todavía no ha visto un proyecto de sentencia.
Por su parte, el portavoz del Movimiento Vamos con Eduardo y diputado ante el Parlamento Centroamericano, Eliseo Núñez Morales, dijo a Efe que el miércoles pasado recibió una llamada del ex mandatario liberal en la que le reveló su temor de que los sandinistas "no le cumplieran" el trato.
"Quieren que firmen los (magistrados) liberales (en la Corte Suprema de Justicia, la sentencia de sobreseimiento definitivo) y que no firme ningún (magistrado) sandinista", habría dicho Alemán a Núñez Morales, creyendo que hablaba con su padre, del mismo nombre, y diputado ante la Asamblea Nacional por la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN).
Núñez Morales agregó que cuando Alemán se dio cuenta del error, le confesó: "Es algo que estaba negociando tu papá (Eliseo Núñez Hernández) con el Frente Sandinista por mí, sobre el sobreseimiento".
Según Núñez Morales, Alemán cedería a los sandinistas, a cambio de su libertad, el control de la directiva legislativa y al menos los votos de diez diputados del PLC para poder reformar la Constitución y establecer la reelección presidencial indefinida, prohibida en la Carta Magna, pero a la que aspira Ortega.
La Asamblea Legislativa de Nicaragua se reúne hoy por la tarde, a pesar de que lleva casi tres meses de inactividad por inasistencia de los liberales, que protestan por el resultado "fraudulento" de las elecciones municipales del pasado 9 de noviembre.
La elección de la junta directiva del Parlamento se celebra por votación y cada cargo debe recibir 47 votos de entre los 92 diputados que conforman la Asamblea.
Ni el FSLN, con 38 diputados, ni el PLC, con 25, cuenta con esa cantidad, por lo que se espera que se celebren alianzas con la participación de los seis legisladores del ALN, tres del Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y los 15 de la Bancada Democrática Nicaragüense, escisión del ALN y que ahora sigue al dirigente liberal Eduardo Montalegre.
También participarían cuatro "independientes", dos de ellos elegidos inicialmente con el MRS uno, con el PLC, y el otro con ALN.
Forma parte además de la Asamblea el ex presidente Enrique Bolaños (2002-2007), que no se ha incorporado por motivos personales.
Arnoldo Alemán, quien presidió Nicaragua entre 1997 y 2002, fue condenado a 20 años de cárcel en diciembre de 2003 por fraude contra el Estado y otros cargos de corrupción, y cumple su condena confinado sin poder salir del país.
En 2007, tras rechazar la configuración de los Comités del Poder Ciudadano (CPC), órganos de gobierno popular, la Corte Suprema de Justicia le revocó el beneficio de un régimen de convivencia familiar que permutaba casa, y no país, por cárcel.
Desde entonces, y aunque en enero de 2008 se le concedió un nuevo régimen de convivencia familiar de "país por cárcel", Alemán reclama su libertad y pregona su inocencia, autoproclamándose "rehén" del sandinismo.