El Gobierno de Evo Morales dialoga con el Banco Mundial (BM) para ampliar las posibilidades crediticias del país y acceder a préstamos no concesionales, es decir, más caros que los que recibe en la actualidad, informó hoy una fuente de este organismo internacional.
Bolivia tiene acceso a créditos concesionales, con bajos intereses y largo plazo, otorgados a través de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), que es parte del BM.
El director de Política Económica y Reducción de la Pobreza para América Latina del Banco Mundial, Marcelo Giugale, explicó que se trabaja para que Bolivia continúe accediendo a estos recursos y que, además, pueda obtener préstamos del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), también miembro del BM, cuyos créditos son más caros, pero más flexibles.
"Las incertidumbres que había sobre Bolivia se empiezan a disipar. Es una oportunidad gigante para abrir las puertas y empezar a contarle al mundo que este es un lugar abierto a los negocios", dijo Giugale durante una disertación en La Paz sobre la situación de América Latina tras la crisis.
Al concluir el evento, el representante del BM explicó a Efe que es conveniente solicitar financiación no concesional cuando un país tiene un plan de expansión "muy claro", con objetivos concretos y que implicará "hacer una serie de reformas que cuestan mucho".
El BM y el Ejecutivo boliviano analizan el nivel de endeudamiento del país y su capacidad para honrar esa deuda, entre otros aspectos, y en función de ese análisis técnico, se obtendrá el monto máximo en préstamos no concesionales al cual podrá acceder Bolivia.
El caso boliviano es analizado desde hace unos meses a solicitud del Gobierno de Evo Morales, que ha anunciado que requerirá al menos 10.000 millones de dólares para financiar planes de industrialización de los recursos naturales y de desarrollo productivo y social en los próximos cinco años.
Giugale anticipó que el acceso de Bolivia a la financiación no concesional del BM "se va a concretar muy pronto".