El Gobierno está dispuesto a corregir algunas normas rechazadas por las comunidades nativas amazónicas, como resultado de un diálogo con sus líderes, pero no a derogarlas por completo, aclaró hoy el primer ministro peruano, Yehude Simon.
En declaraciones a la prensa, Simon dijo que van a trabajar con los indígenas, en huelga desde hace más de un mes, en una mesa de diálogo y en forma directa "para evitar cualquier dificultad", después de que un sector mayoritario de las comunidades selváticas se retirase de las conversaciones la semana pasada.
"Creemos que hay muchos reclamos que son justos, en cuanto al mejoramiento en el tema de educación, salud y electrificación", indicó el primer ministro.
En el caso de los decretos supremos, conocidos como las leyes de la selva, Simon agregó que "si hay que modificar alguno, se hará en el momento oportuno, fruto del diálogo con ellos".
El Gobierno peruano se niega a dar a los indígenas poder de decisión en la concesión de licencias para explorar y explotar petróleo y gas, con el argumento de que el subsuelo es propiedad del Estado y de todos los peruanos, y no de las comunidades que allí viven.
El funcionario insistió en que "nunca se habló de derogar, sino de ver qué está afectando" y, en ese sentido, coincidió con el presidente del Congreso, Luis Velásquez, en que "se puede hacer la corrección en función del diálogo sincero y abierto".
"Lo que necesito es que tengamos paz y que el Perú entienda que hay disponibilidad del Gobierno de respeto inmenso a las comunidades nativas", apuntó.
La Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) y otras organizaciones han protagonizado en las últimas semanas diversas acciones de bloqueo de carreteras, ríos y hasta de aeropuertos provinciales, así como las operaciones de petroleras y gasísticas, que han requerido la intervención de las autoridades.
Tras un polémico llamado a la insurgencia el pasado viernes, que provocó el rechazo del Gobierno y otras entidades independientes, Aidesep se comprometió al día siguiente a sentarse a dialogar con Lima y llevar a cabo sus protestas en el marco de la legalidad.