El mexicano Edgar Sosa venció hoy por fuera de combate en cinco asaltos al panameño Carlos Melo y retuvo por octava vez consecutiva la faja minimosca del Consejo Mundial de Boxeo.
En su novena pelea de título mundial, Sosa, de 29 años de edad, trató de imponer condiciones desde el arranque, aunque en el primer asalto hubo pocos golpes efectivos, el mexicano mostró un efectivo "jab" de izquierda que mantuvo a raya al centroamericano.
Sosa mostró muy buena rapidez de piernas y comenzó a intercambiar ante un contrario que se defendió bien y por momentos mostró ser mejor que su récord antes de comenzar el pleito, 18 triunfos y ocho derrotas.
Melo comenzó a aspirar aire por la boca de manera reiterada, síntoma de cansancio, mas se mantuvo de pie y en un intercambio de golpes en la corta distancia, en el cuarto, le ocasionó una cortada en la ceja al local, de manera accidental.
Sereno, a pesar de ver sangre en su rostro, Sosa salió en el quinto con un boxeo de larga distancia; luego en un cuerpo a cuerpo pegó un gran gancho al hígado que puso de rodillas a Melo, quien dio muestras de disminución y unos segundos después se quedó sin respuesta ante una combinación del rival, que obligó al árbitro a detener el combate y decretar el fuera de combate.
Sosa llegó a 36 peleas ganadas, 20 de ellas por la vía rápida, y cinco derrotas, y se confirmó como uno de los tres mejores boxeadores mexicanos del momento, libra por libre, y el mejor minimosca del mundo.
En el pleito anterior, el nicaragüense René "Chirizo" González le dio un baile al mexicano Carlos Velázquez, pero los oficiales decretaron empate en seis asaltos, con lo cual de todas maneras retuvo el título mundial juvenil de peso ligero.
Sin tomar en cuenta el apoyo de unos 15.000 hinchas a su rival, González impuso desde temprano un estilo fajador y apenas en el primer asalto dejó al mexicano con sangre en el rostro; en el segundo volvió a ser superior en el cuerpo a cuerpo y envió a la lona a Velázquez, desconcertado, sin poder sacar provecho de su mayor estatura.
El mexicano mejoró algo en el tercero, pero "El Chririzo" volvió a ser más contundente en el cuarto y quinto asalto y en el sexto iba delante hasta cuando, en un accidental choque de cabezas, sufrió una profunda herida encima del ojo derecho, lo cual llevó al árbitro a acudir a las tarjetas hasta ese momento.
Un juez votó 57-55, pero los otros dos vieron tablas 56-56, a pesar de que el centroamericano fue dueño y señor ante un contrario errático por su incapacidad para llevar el combate a la larga distancia, donde se suponía que debía tener ventaja por su mayor alcance.