El Parlamento nicaragüense iniciará mañana el XXV período legislativo, en el que está previsto elegir a la nueva junta directiva de ese Poder del Estado para los próximos dos años sin que, hasta hoy, exista un consenso entre las diferentes fuerzas políticas, según diversas fuentes.
La principal disputa, de los siete cargos directivos, es por la presidencia de la Asamblea Nacional, que tanto el oficialismo como la oposición aspiran para influir en la agenda legislativa de los próximos dos años.
Los sandinistas propondrán para la presidencia al diputado René Núñez para que continúe dos años más al frente del legislativo, dijo a la prensa el secretario ejecutivo del grupo parlamentario oficialista, José Figueroa.
Mientras la oposición, que también aspira presidir el Parlamento, aún no se pone de acuerdo a quien respaldar entre ellos.
Los sandinistas, que reúnen 38 diputados, nueve menos de lo se requiere para elegir la directiva, mantienen negociaciones con tres diputados independientes y la bancada Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), integrada por seis legisladores, para sumar los 47 votos y reelegir a Núñez.
Mientras los opositores Partido Liberal Constitucionalista (PLC), Bancada Democrática Nicaragüense (BDN), Movimiento Renovador Sandinista (MRS) y un independiente, que suman 44 diputados, también sostienen negociaciones con sus colegas de ALN, pero sin ponerse de acuerdo sobre el candidato a apoyar.
Los bloques opositores PLC, BDN y MRS han ofrecido la presidencia del legislativo a ALN pero no aceptan al legislador Eliseo Núñez, de ese grupo; en tanto, los sandinistas han ofrecido dos cargos, que no incluye la Presidencia, a esa mismo grupo parlamentario.
El oficialismo propone elegir una directiva integrada por dos sandinistas -incluido la Presidencia- dos de la ALN, uno del PLC, uno de BDN y un independiente.
En tanto, los tres bloques opositores proponen un cargo a la ALN, que sería la Presidencia, dos al PLC, dos a BCN, uno al MRS y uno a los sandinistas.
La directiva del Parlamento, que integran siete personas, se elige con el voto de 47 de los 92 diputados y de los cuales 38 son sandinistas, 25 liberales, 15 disidentes liberales, seis de la ALN, tres del MRS y cuatro independientes.
El diputado 92 es el ex presidente Enrique Bolaños (2002-2007), quien no se ha incorporado a los trabajos legislativos por motivos personales.
El Parlamento concluyó su período el año pasado sin aprobar el presupuesto de la nación para 2009, paralizado y en medio de una crisis institucional tras las cuestionadas elecciones municipales del 9 noviembre pasado, considerada válida por el Gobierno de Daniel Ortega y fraudulenta por la oposición.
Sindicatos afines a Ortega convocaron para mañana a un plantón en las afueras de la Asamblea Legislativa para exigir a los diputados de la oposición reanudar las reuniones plenarias.
Los legisladores opositores se han negado a hacer quórum para celebrar plenaria en protesta ante la negativa del oficialismo de dar trámite a un proyecto de ley para declarar nulas las elecciones municipales, ganadas ampliamente por los sandinistas, según el Poder Electoral y denunciadas como fraudulentas por los opositores.
El oficialismo considera como un hecho consumado el resultado de los comicios avalado por el Poder Electoral, que da a los sandinistas un triunfo en 105 de las 146 alcaldías disputadas, incluida Managua, y que los liberales rechazan y desconocen con el argumento de que se cometió fraude.