El Parlamento iraní inicia trámites para apartar a Ahmadineyad de las petroleras


El Parlamento iraní quiere apartar al presidente del país, Mahmud Ahmadineyad, con el que la mayoría legislativa está enfrentada, de la dirección de las empresas petroleras estatales, incluida la Compañía Nacional Iraní de Petroleo (NIOC), informó hoy la agencia local Mehr.


En la sesión de ayer, de 195 diputados presentes de los 290 que componen el Parlamento, 131 voto a favor y sólo uno en contra de la propuesta, que plantea apartar a Ahmadineyad de la presidencia de las asambleas de accionistas de las principales compañías petroleras dependientes del Ministerio de Petróleo, según la fuente.


La propuesta, que tendrá que seguir aún un proceso para su aprobación definitiva, señala que Ahmadineyad será sustituido en esos cargos por el ministro de Petróleo, actualmente el general del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Rostam Qasemi.

 

La mayoría del Parlamento apoyó al gobernante tras la su reelección como presidente del país en 2009, que ocasionó denuncias de fraude que fueron reprimidas sangrientamente, pero le ha ido retirando su respaldo en los dos últimos años.


La mayoría ultraconservadora islámica del Parlamento, denominada "principalista", se ha aglutinado alrededor del líder supremo del país, ayatolá Ali Jamenei, y acusa a los leales a Ahmadineyad de "desviacionismo" y de poner en duda la primacía religiosa en el sistema.


Además, han vinculado el entorno de Ahmadineyad con casos de corrupción y con irregularidades en el Gobierno, por lo que han convocado al gobernante a una sesión de preguntas en la Cámara que, en principio, debe celebrarse esta semana y que podría acabar en censura.

 

La Cámara reanudó sus sesiones el pasado lunes, tras un receso de un mes por las elecciones legislativas en Irán, que se celebraron el pasado 2 de marzo y, que, según los resultados provisionales de la primera vuelta, han dado a los principalistas las tres cuartas del próximo Parlamento.


Así, la lucha interna por el poder entre Ahmadineyad y Jamenei, puesta claramente de manifiesto en abril pasado, cuando el líder supremo repuso en su puesto al ministro de Inteligencia, previamente destituido por el presidente, se decanta claramente por el sector más clerical.


Esta correlación de fuerzas podría ocasionar graves dificultades a Ahmadineyad en el año y medio que le queda en la presidencia, para la que no puede ser reelegido al haber completado dos periodos de cuatro años.

 

También apunta que en las elecciones presidenciales del próximo año el candidato oficial al cargo será una personalidad cercana y leal al líder supremo y no del campo de Ahnmadineyad.


Las nuevas circunstancias políticas podrían ocasionar una mayor radicalización islámica en la política social de Irán y una actitud más intransigente, al menos verbalmente, en política exterior, en especial en relación con el programa nuclear iraní, del que la comunidad internacional sospecha que podría tener fines militares.


Irán asegura que su programa atómico es exclusivamente civil y pacífico y que no renunciará a desarrollarlo, pese a las sanciones internacionales y a las amenazas de ataques militares por parte de Israel y Estados Unidos.

 


fecha edicion
old id
794252
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América