El partido gobernante del Yemen aprobó hoy la propuesta del Consejo de Cooperación del Golfo para garantizar la transición política en el país e introdujo algunos cambios como el retraso en la salida del poder de su presidente, Ali Abdalá Saleh.
Según informaron a Efe fuentes del Partido del Congreso Popular General (PCPG), se decidió modificar la propuesta del CGG para que el traspaso del poder al actual vicepresidente, Abdo Rabu Mansur Hadi, se realice tres meses después de que Saleh firme el plan y no en el plazo de un mes, como constaba en la versión original.
La iniciativa del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) busca responder a las protestas populares dirigidas por la oposición en diferentes regiones del país desde finales del pasado enero y que exigen la dimisión de Saleh.
No es la primera vez que el PCPG aprueba el plan del citado Consejo: ya lo hizo con su primera versión en junio pasado acompañado de representantes de la oposición, pero el presidente yemení se negó a firmarlo hasta en tres ocasiones.
Esta vez, y tras dos días de deliberaciones, el comité central del partido introdujo el nombramiento de Hadi como presidente durante dos años, la formación de un gobierno de transición por parte de la oposición mientras tanto, la reforma de la Constitución y la organización de elecciones legislativas.
En la nueva versión se plantea la reestructuración del Ejército en los tres meses siguientes a la firma del acuerdo, lo que implica la destitución de los parientes de Saleh que ocupan altos cargos.
Son los casos, por ejemplo, de Ahmed Ali Abdalá Saleh, hijo mayor del presidente yemení, que dirige las fuerzas de la Guardia Republicana, y de su sobrino Yahya, responsable de la seguridad central.
Según uno de los asistentes a las reuniones, que pidió el anonimato, la mayoría de los miembros del comité rechazó el plan alternativo propuesto por las Naciones Unidos, que preveía el traspaso de poder en tres a seis meses y la convocatoria de elecciones presidenciales.
En un comunicado, el partido que dirige Saleh justificó la aprobación del plan del CCG con el fin de garantizar una transición "suave y segura" del poder, así como de evitar que el país caiga en el caos y la violencia.
Mientras, el presidente yemení continúa recuperándose en Arabia Saudí de las heridas que sufrió en un atentado el pasado 3 de junio y ha expresado su intención de volver al país y entablar un diálogo con la oposición en el marco de la Constitución.