El resarcimiento del Estado guatemalteco a los familiares del expresidente Jacobo Árbenz Guzmán, derrocado por Estados Unidos en 1954, "es un hecho histórico y paradigmático", dijo hoy el gobernante del país, Álvaro Colom.
El acuerdo de resarcimiento, que contempla la reparación "simbólica y económica" a los familiares del exmandatario, fue suscrito el pasado viernes en la sede de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA), en Washington, tras cinco años de negociación.
"La familia (de Árbenz) demandó al Estado en 2005 por la expropiación de varias propiedades, y por eso se llegó a un acuerdo y se instruyó a Copredeh (Comisión Presidencial de Derechos Humanos) negociar el acuerdo" de solución, dijo Colom a Efe.
El resultado del acuerdo entre el Estado guatemalteco y la familia del exmandatario, subrayó Colom, "es un acto histórico" porque se reconoce la trayectoria de uno de los presidentes más destacados de la historia del país centroamericano.
"Es algo paradigmático el resarcir a un presidente que fue expulsado por una invasión extranjera. Es un buen precedente", subrayó Colom.
Según Copredeh, un convenio suscrito con la familia de Árbenz establece el pago de una compensación económica que "se fijará de mutuo acuerdo", así como la realización de un acto oficial en el que Colom, en representación del Estado guatemalteco, pedirá perdón a la familia del expresidente por los vejámenes de que fue víctima tras su derrocamiento.
El coronel Árbenz Guzmán, el único presidente que ha llegado al poder con más del 90 por ciento de los votos de los electores, gobernó Guatemala entre 1950 y 1954, y con el apoyo de amplios sectores sociales profundizó los logros obtenidos por la revolución de octubre de 1944, de la cual fue protagonista.
Fue derrocado por un golpe de Estado patrocinado por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos, en junio de 1954, y exiliado a Suiza, luego pasó a otros países hasta llegar a México, en donde murió en enero de 1971, y sus restos fueron repatriados a Guatemala en octubre de 1995.
El convenio, señaló la Copredeh, también establece la publicación de un libro sobre la biografía de Árbenz el cual incluirá una colección de fotografías familiares, entre otros reconocimientos.