El Gobierno uruguayo ordenó hoy el envío de un equipo técnico a la planta de celulosa que la papelera finlandesa Botnia tiene en Fray Bentos (oeste del país) tras detectarse fuertes olores en la zona, denunciados desde la orilla argentina del río Uruguay, informaron medio locales.
La Dirección Nacional del Medio Ambiente de Uruguay (Dinama) envió los especialistas para indagar el origen del olor, que levantó fuertes protestas en la zona argentina del río que separa los dos países, en concreto en la ciudad de Gualeguaychú.
El intendente de Gualeguaychú, Juan José Bahillo, denunció este lunes que en esa localidad había un olor "insoportable" proveniente de la papelera.
Un portavoz de Botnia explicó por su parte que ese olor es el resultado de la interrupción del funcionamiento de la planta papelera para realizar tareas de mantenimiento.
El intendente del Departamento uruguayo de Río Negro (donde se encuentra Fray Bentos), Omar Lafluf, quitó hoy importancia a las emanaciones, subrayó que no suponen ningún peligro para la salud y explicó que ocurren habitualmente cuando se para la fábrica para realizar esas operaciones.
Lafluf explicó en declaraciones recogidas por el portal de noticias Observa.com que "ninguna de las torres de control de calidad del aire (en Fray Bentos) registraron ese episodio".
La puesta en marcha de la papelera de Botnia en Fray Bentos (en funcionamiento desde noviembre de 2007) desató una ola de protestas de grupos ambientalistas argentinos, respaldada en un principio por el Gobierno de Buenos Aires.
La semana pasada, varios informes medioambientales oficiales difundidos en Argentina señalaron que no había contaminación en la región derivada del funcionamiento de la papelera de Botnia.
Desde hace más de dos años, piqueteros y ambientalistas argentinos cortan el puente internacional que une Fray Bentos y Gualeguaychú en protesta contra la fábrica de celulosa, lo que ha causado numerosos perjuicios económicos en Uruguay y roces políticos entre los dos países.