Más de un millar de estudiantes volvieron hoy a protestar por la falta de obras de infraestructura, el motivo por el que mantienen tomadas una veintena de escuelas en Buenos Aires, que desde el lunes próximo será sede de la XX Conferencia Iberoamericana de Ministros de Educación.
Una marcha estudiantil con pancartas para que se reparen edificios y en defensa de la enseñanza pública entre la sede del Ministerio de Educación del país y la de su similar de la Alcaldía de Buenos Aires desató el caos durante horas en el centro de la capital argentina, azotada por un aguacero.
A las protestas, motivo de una polémica entre el Gobierno de Cristina Fernández y el alcalde de la capital argentina, Mauricio Macri, se han sumado los alumnos de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, que también ocupan edificios.
El ministro de Educación del municipio, Esteban Bullrich, se negó hoy a recibir a una delegación de alumnos que exigen desde hace meses que se cumplan planes de reparación de edificios, otras obras de infraestructura y el cumplimiento de un programa de becas y viandas para alumnos de escasos recursos económicos.
Bullrich sostuvo que continuará con su plan de obras y que recorrerá "cada uno" de los establecimientos educativos con problemas "para aportar soluciones".
"La toma de escuelas es un atentado contra la educación pública: el camino es dialogar y abrir las puertas de las escuelas", declaró a periodistas.
Fernando Ramal, líder de uno de las agrupaciones estudiantiles porteñas, aseguró que "la intención" de Bullrich "es dividir" a los manifestantes al dar soluciones individuales para cada colegio en conflicto.
"No quiere satisfacer el reclamo, sino nos hubiese recibido hoy", se quejó Ramal, para quien "este conflicto podría haberse arreglado antes" si las autoridades atendieran las reclamaciones.
La Alcaldía de Buenos Aires también afronta una huelga de dos días convocada para el miércoles próximo por sindicatos de maestros que reclaman mejores salarios y apoyan las protestas estudiantiles.
"Hay un acuerdo anual con los docentes, por lo que no entendemos las razones del paro", dijo Bullrich, quien indicó que pedirá a las autoridades laborales que declaren "una conciliación obligatoria" para impedir la huelga de los maestros.
El ministro de Educación porteño calificó de "hipócritas e irresponsables" unas declaraciones en las que Fernández se solidarizó y apoyó las protestas estudiantiles.
"No me parece demasiado lo que piden los chicos. El problema de infraestructura debe ser abordado", había advertido la mandataria el martes pasado en el contexto de su rivalidad con Macri, líder de la conservadora Propuesta Republicana, a quien el conflicto ha sorprendido en medio de una gira por España, Francia e Italia, de donde regresará este fin de semana.
El pasado lunes, los estudiantes secundarios rechazaron un plan de obras en las escuelas propuesto por Bullrich por considerar que no incluye a todos los colegios con problemas en sus estructuras.
Los alumnos, que se turnan para mantener la ocupación las 24 horas en las escuelas, denuncian la falta de ventilación, de agua, la existencia de vidrios rotos y riesgos en las estructuras de los edificios.
Los ministros de Educación de los países iberoamericanos comenzarán este lunes en Buenos Aires tres días de debates para poner en marcha un plan de metas de enseñanza hasta 2021.
Las conclusiones y plan de acción acordadas en la cita ministerial serán puestas a consideración de la Cumbre Iberoamericana prevista para diciembre próximo en la ciudad argentina de Mar del Plata.