Alrededor de medio millar de trabajadores de la azucarera Andahuasi se manifestaron hoy para exigir que se investigue no solo al segundo vicepresidente de Perú, Omar Chehade, acusado de tráfico de influencias, sino también a los empresarios presuntamente beneficiados.
Los trabajadores marcharon por las calles del centro de Lima, tras llegar desde la provincia de Huaura, a unos 135 kilómetros al norte de la capital, y se dirigieron al Congreso para pedir una investigación exhaustiva contra el vicepresidente y parlamentario del oficialismo, Omar Chehade.
Según una investigación periodística, Chehade promovió una reunión con altos jefes policiales, y su hermano Miguel, vinculado al grupo empresarial Wong, para coordinar el desalojo de los trabajadores que administran Andahuasi.
Tanto el Congreso como la Fiscalía de la Nación abrieron ayer sendas investigaciones contra Chehade.
El secretario general del sindicato de trabajadores de Andahuasi, Filadelfo Coca, dijo al Canal N, al llegar al Parlamento, que exigen también una investigación profunda de "cómo los dos grupos económicos (que intentan ingresar a Andahuasi) Wong y Bustamante han adquirido acciones irregularmente" para tomar el control de la empresa.
Wong y Bustamante son accionistas mayoritarios en Andahuasi, pero el proceso de compra de las acciones ha sido cuestionado por los organismos supervisores, y por los 1.800 trabajadores que administran la compañía azucarera.
Coca afirmó que "la mano negra que está actuando en la clandestinidad es el grupo Wong (una de las corporaciones más grandes del país)" y confió en que el desalojo no se va a producir porque "lo han intentado cuatro veces".
Aunque Chehade ha negado que haya promovido el desalojo de Andahuasi en la reunión que tuvo este mes con altos jefes policiales, han aparecido más evidencias de que su hermano, Miguel Chehade, visitó al general de la policía Guillermo Arteta, autor de la denuncia contra el vicepresidente, para entregarle en sus manos una supuesta orden judicial de desalojo.
El capitán de la policía en retiro Richard Salas, confirmó, al portal IDL Reporteros, del Instituto de Defensa Legal, que vio a Chehade y a un amigo suyo, Miguel León, en el cuartel policial del Potao, entregando un sobre amarillo al general Arteta y que luego se retiraron.
El Gobierno peruano ha declarado, a través del primer ministro Salomón Lerner, que no protegerá "a nadie que haya cometido errores y que vaya en contra de los principios de control y ética" de la actual gestión.
"Chehade va a continuar dentro de la representatividad que tiene y esperaremos (el resultado de) las investigaciones", añadió Lerner.