El veterano mariscal de campo Brett Favre se ha convertido en el gran especialista de volver a la competición después de haber anunciado oficialmente su retirada.
Por segunda vez, el veterano mariscal de 39 años, protagonizó la misma historia del verano después de firmar un contrato con su nuevo equipo de los Vikingos de Minnesota, cuando al concluir la pasada temporada con los Jets de Nueva Jersey dijo que no quería seguir en activo.
Favre superó el correspondiente examen médico y ya está entrenando con sus nuevos compañeros, que lo recibieron con los brazos abiertos.
El mariscal de campo que pensó que su final era después de haber dejado al equipo de toda la vida, los Empacadores de Green Bay, vio que tenía vida deportiva con los Jets, aunque no pudo llevarlos a la fase final y ahora la quiere continuar con los Vikingos, que tampoco estuvieron entre los mejores el año pasado.
Los Vikingos hicieron oficial su fichaje con un comunicado de prensa en el que le daban la bienvenida al jugador y a su familia después de haber firmado por dos temporadas y 25 millones de dólares.
Favre y su esposa, Deanna, arribaron ante una multitud de fanáticos jubilosos afuera de las instalaciones de entrenamiento del equipo, y Favre ya estaba portando un casco y un jersey rojo menos de 90 minutos después.
Su jersey rojo de entrenamiento traía el familiar número 4, el mismo número que portó por años con su ahora rival de división, los Empacadores.
John David Booty, quien había estado portando el número 4, fue reasignado el número 9.
El entrenador en jefe Brad Childress, quien recibió a la familia Favre en el aeropuerto, ya ha dicho al resto de sus jugadores que el nuevo mariscal de campo iniciaría el viernes por la noche, en el partido de pretemporada frente a los Jefes de Kansas City.
Favre, un estelar de muchos años con los Empacadores, salió del retiro la temporada pasada para jugar con los Jets. Se retiró de nuevo, sólo para empezar a pensar en unirse a los Vikingos.
El pasado mes, Childress dijo que el mariscal de campo permanecería retirado, cuando por primera vez intentaron conseguir sus servicios, lo que demuestra que su pronunciamiento ahora parece haber sido prematuro.
La decisión de volver a la competición de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) llega pese a que Favre había informado al equipo que el renombrado Dr. James Andrews detectó un pequeño desgarre en su hombro derecho en mayo, mientras le realizaba una cirugía de artroscopia sobre el mismo hombro.
Fue la preocupación por esa lesión, así como el dolor en sus rodillas y tobillos, que disuadieron a Favre de firmar con los Vikingos antes del campamento de entrenamiento.
Favre, que posee casi todos los récords de la NFL para un pasador, nunca ha sido gran fanático de los entrenamientos de temporada baja de la liga.
En estos meses, Favre estuvo trabajando regularmente con los jugadores de la Oak Grove High School en Hattiesburg, y según WDAM-TV no se ha perdido práctica alguna, aún pese a haber informado a los Vikingos que permanecería retirado.
Los Vikingos finalizaron el campamento de entrenamiento la semana pasada, y vencieron a los Potros de Indianapolis 13-3 en su partido de apertura de pretemporada del viernes.
El equipo de Minnesota lograron una buena aportación del mariscal de campo Sage Rosenfels, quien había estado compitiendo contra Tarvaris Jackson por la titularidad desde que Favre supuestamente se retiró el 28 de julio.
Se espera que los Vikingos compitan por el título de la División Norte de la Conferencia Nacional de Fútbol (NFC), con quien sea que esté detrás del centro.
Rosenfels y Jackson han tenido sus momentos difíciles en los entrenamientos. Jackson se lastimó la rodilla, se perdió algunas sesiones y luego volvió, pero lució fuera de ritmo la semana pasada ante los Potros.
La sorpresa positiva fue Rosenfels, que lo hizo bien, pero los partidos de pretemporada son difíciles de evaluar, y los Vikingos jugaron sin sus cuatro backs defensivos titulares.
"Prácticamente he dicho que Favre probablemente me seguirá hasta que me retire", comentó Jackson, en declaraciones al diario Minneapolis Star Tribune. "Sólo trato de ocuparme de lo mío, y no puedo preocuparme por lo de los demás".
Jackson dijo que para nada le afecta lo de Favre u otro profesional porque tiene que tener su propia realidad y ser un profesional.
"Si dejo que me afecte, no sabría dónde podría terminar. Sólo, todo me resbala, y sigo hacia delante y trato de mejorar, que lo único que me importa", subrayó Jackson.
La mayoría de los expertos tienen sus dudas si la vuelta de Favre es lo que realmente necesitan los Vikingos para reconstruir el equipo, especialmente, si el factor lesiones vuelve a estar presente como le sucedió en la fase final de la temporada con los Jets.
Nadie cuestiona la clase y el talento de Favre y si está en plenitud será un gran acierto para los Vikingos, que se convertirá de nuevo en un equipo ganador, la gran interrogante será si a los 39 años va mantenerse alejado de las lesiones.