La oposición al Gobierno de Cristina Fernández fracasó en su primer intento de imponer su voto para que el Senado rechazara hoy la designación de Mercedes Marcó del Pont al frente del Banco Central de Argentina, blanco de una áspera disputa por el uso reservas monetarias para pagar deudas públicas.
La sesión para tratar este asunto en el Senado fue levantada una vez vencido el plazo de reglamento con la presencia de 36 senadores, uno menos de que los necesarios para reunir quórum y comenzar el debate, como se proponía la oposición.
El asunto quedó así aplazado hasta la semana próxima en momentos en que la oposición muestra falta de coordinación para frenar un decreto por el que el Gobierno de Fernández insiste en usar millonarios fondos del Banco Central para cancelar deudas soberanas que vencen este año.
El jefe del grupo de senadores oficialistas, Miguel Pichetto, se congratuló de que el debate quedara aplazado hasta la semana próxima y sostuvo que el intento de la oposición hubiera "desprestigiado" a Argentina en momentos en que el país busca refinanciar bonos en cese de pagos desde 2001 que quedaron fuera de la refinanciación de 2005.
Pichetto, uno de los 35 miembros del grupo del peronista Frente para la Victoria, reiteró que el rechazo al nombramiento de Marcó del Pont afectaría la puesta en marcha de esa refinanciación, que involucra a bonos por unos 20.000 millones de dólares.
"Daremos este debate la semana próxima", apuntó.
Portavoces de la oposición, formada por la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica, segunda y tercera fuerzas parlamentarias, entre otras, admitieron que el fracaso en imponer su dictamen de rechazo a Marcó del Pont se debió a la deserción de un legislador peronista disidente.
La oposición necesitaba 37 votos, la mitad más uno de los miembros del Senado, para iniciar los debates e imponer un dictámen que rechaza el pliego de la gobernadora del Banco Central por violar la independencia del instituto monetario al responder a las órdenes del Gobierno de Cristina Fernández.