El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, afirmó hoy que los más de 100 asesinatos de estudiantes ocurridos en lo que va del año en el país se deben a un "ajuste de cuenta", ya que la mayoría están "directa o indirectamente" involucrados con las pandillas.
"Están directa o indirectamente vinculados a las pandillas y por lo tanto los homicidios y las agresiones físicas de las que son víctimas son el resultado de un ajuste de cuenta, de una pelea por un territorio, por el control del 'narcomenudeo' (venta de drogas en cantidades pequeñas), que es en este momento la principal fuente de ingreso de las pandillas", dijo el mandatario a periodistas.
Funes hizo estas declaraciones tras participar en un evento de jóvenes a las que añadió que no son todos los jóvenes los que están vinculados a las pandillas, sino "una parte significativa de ellos", que ante "la falta de oportunidades, de estudio, empleo e ingresos se dedican a la actividad de pandillas", agregó Funes.
Según el último reporte del Ministerio de Educación (Mined) en lo que va del año 108 estudiantes fueron asesinados en diferentes hechos de violencia.
El 25 de mayo pasado, el vicepresidente salvadoreño y ministro de Educación, Salvador Sánchez Cerén, reconoció que "en algunos centros es grave la situación, porque hay movimientos de armas y drogas, además acoso y violaciones", según publicó el periódico La Prensa Gráfica.
De acuerdo a datos del Mined en El Salvador existen 6.183 centros educativos, de los cuales 5.175 son públicos y 1.008 privados.
De las 5.175 escuelas públicas el Mined identificó 832 afectadas directamente por la violencia.
Funes aseguró que ya dio las instrucciones pertinentes al gabinete de seguridad "para que analice esta situación excepcional que se ha creado", y elabore un "plan de acción".
Añadió que "hay que diagnosticar bien el problema para dar la mejor solución al mismo, no se trata que los estudiantes por el hecho de ser estudiantes están siendo víctimas de la delincuencia, no se trata de que los jóvenes por el solo hecho de ser jóvenes sean víctimas de la delincuencia".
El Salvador es uno de los países más violentos del mundo, donde diariamente 11 personas son asesinadas.
Las pandillas o maras, como son conocidas en Centroamérica, que operan en el país con mayor incidencia son la Mara Salvatrucha (MS) y la pandilla 18.