Halliburton, contratista del pozo de BP que causó el vertido en el Golfo de México, admitió que no hizo una prueba clave en la mezcla de cemento que reforzaba el depósito, y achacó el error a la petrolera.
En un comunicado difundido anoche y que hoy recogen los medios estadounidenses, Halliburton respondió a las denuncias de la comisión presidencial que investiga el accidente.
Ese comité indicó en una carta que tres de las cuatro pruebas que Halliburton hizo en marzo a la mezcla de cemento que BP le había encargado para reforzar la base del pozo indicaban que ésta no cumplía los requisitos industriales.
La empresa puntualizó que esas pruebas eran "preliminares" y que informó a BP de las implicaciones de los resultados, pero subrayó que "en el último momento", la petrolera "decidió aumentar la cantidad de un ingrediente clave en la mezcla de cemento".
"Pese a que un examen anterior había demostrado que el cemento era estable, la compañía (BP) nunca realizó una prueba de estabilidad en la nueva mezcla", indica el comunicado.
"Halliburton cree que si BP hubiera realizado un examen de la adherencia del cemento, o si BP y otros hubieran interpretado adecuadamente los tests de presión negativa, éstos hubieran revelado cualquier tipo de problema con nuestro cemento", añade.
La compañía descargó así en BP la mayor parte de la responsabilidad de la negligencia de la que ayer le acusó Fred H. Bartlit, el investigador jefe del comité designado por el presidente estadounidense, Barack Obama, para esclarecer el origen de la catástrofe.
"Halliburton y BP tenían resultados en marzo que mostraban que un diseño de la mezcla similar al que utilizaron en el pozo de Macondo sería inestable, pero ninguno de ellos actuó ante esos datos", señaló Bartlit en su carta.
Para respaldar su investigación, la comisión acudió a la empresa Chevron y le pidió que realizara pruebas de laboratorio sobre muestras de cemento proporcionadas por la propia Halliburton.
La compañía petrolera indicó a la comisión que su personal "fue incapaz de generar una mezcla de cemento estable" a partir de ese material.
Hasta ahora, los expertos que investigan las causas del desastre habían llegado a un acuerdo en torno a que existían defectos en el cemento que sellaba la base del pozo, pero no habían atribuido responsabilidades.
La carta apuntaba a una menor responsabilidad de BP, al señalar que no había indicaciones de que su contratista le hubiera explicado el significado de los datos sobre la estabilidad del cemento, algo que Halliburton descartó categóricamente en su comunicado.
El accidente en la plataforma de BP causó la muerte de 11 trabajadores y desencadenó el vertido de casi 5 millones de barriles de petróleo a las aguas del Golfo de México entre el 20 de abril y el 15 de julio.
La comisión presidencial para el desastre, liderada por el ex senador estadounidense Bob Graham, presentará las conclusiones preliminares de su investigación en dos audiencias en Washington los próximos 8 y 9 de noviembre.