El jefe guerrillero colombiano Jesús Santrich, miembro del "Estado Mayor Central" de las FARC, le recomendó hoy al general Luis Mendieta, el rehén de más alto rango de esa guerrilla, que escriba sus "memorias de contrición".
"Bueno sería que aprovechara para hacer sus memorias de contrición mientras espera la hora en que se concrete el canje (de secuestrados por rebeldes presos)", expresó Santrich en una nota que publica la Agencia Bolivariana de Prensa (ABP, electrónica).
El intercambio le dará "la posibilidad de disfrutar del 'merecido ascenso' a Brigadier General hecho por el Estado Mayor de la Guerra Sucia", agregó el jefe guerrillero, para quien "en algún momento habrá que canjear" a este oficial de la policía.
"Canjear, digo, puesto que no creo que merezca ninguna consideración especial, diferente de la que corresponde por su condición de ser humano", continuó Santrich.
El también comandante del Bloque Caribe de las FARC sugirió así que Mendieta y los otros veintiún oficiales y suboficiales de la Fuerza Pública que siguen en manos de la organización solo serán puestos en libertad mediante la negociación de un acuerdo humanitario con el Gobierno del presidente Álvaro Uribe.
Mendieta, cautivo desde 1998 y ascendido hace poco a general en virtud de una ley que reconoce la subida de rango a secuestrados, es uno de los 22 miembros de la fuerza pública que las FARC mantienen como rehenes.
A estos 22 quedó reducido el número de rehenes tras la puesta en libertad de los seis cautivos que las FARC entregaron entre el pasado domingo y hoy a una misión encabezada por la congresista opositora Piedad Córdoba, coordinada por el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y apoyada por el Gobierno de Brasil, que facilitó dos helicópteros militares.
Los liberados son tres policías, un soldado y los dos últimos civiles que les quedaban a los rebeldes, el ex gobernador Alan Jara y el ex diputado (ex legislador regional) Sigifredo López, recogido hoy en el suroeste del país y trasladado a la ciudad de Cali.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) los pusieron en libertad por una decisión unilateral que, según lo sugerido por Santrich, es la última.
Hace un año, los rebeldes entregaron en dos misiones humanitarias organizadas por Venezuela a seis políticos, en la primera puesta en libertad del grupo de rehenes con fines de canje por medio millar de insurgentes presos, entre ellos tres extraditados a Estados Unidos.
Santrich le recomendó a Mendieta que se ocupe de sus memorias, tras aludir a la última carta que este oficial pudo enviar a su familia, en febrero de 2008, por conducto de uno de los cautivos liberados entonces.
Tras criticarlo por exagerar en ella sus condiciones de salud y de cautiverio, el jefe rebelde consideró que el oficial "debiera aprovechar el suficiente tiempo libre con el que suele contar para hacer una retrospección que le permita narrar el detalle de todos los crímenes que cometió durante su servicio".
"Un examen así, profundizando en los secretos de su corrosiva interioridad, al menos le podría brindar tranquilidad espiritual", sostuvo Santrich.