El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, prometió hoy en Bogotá que una vez que deje el poder se dedicará a la docencia y no a molestar a los gobernantes de turno.
"Posiblemente me verán después de esta responsabilidad que el pueblo colombiano me dio dictando clase como expresidente y no molestando a los presidentes de turno", expresó Santos durante un foro sobre educación en un colegio del norte bogotano.
El pasaje fue interpretado por algunos comentaristas y sectores de prensa como una muestra del supuesto distanciamiento entre Santos y su antecesor y correligionario Álvaro Uribe (2002-2010), de quien el jefe del Estado fue ministro de Defensa.
Uribe mantiene una intensa actividad desde su cuenta en Twitter, que en los tiempos recientes ha utilizado como canal para criticar declaraciones y medidas de Santos, en el poder desde agosto de 2010.
Sólo en el curso de esta semana, Uribe ha rechazado de manera tácita unas declaraciones en las que Santos descarta que en Venezuela sigan los campamentos guerrilleros que el expresidente denunció en su momento.
Asimismo, ha criticado a su sucesor por haber concedido la extradición a Venezuela del presunto narcotraficante Walid Makled y no a Estados Unidos, que también lo reclamaba.
Igualmente, Uribe ha criticado al Gobierno de Santos por haber cancelado el programa Agro Ingreso Seguro (AIS), de subsidios no reembolsables y envuelto en un escándalo de corrupción por el que están procesados varios antiguos funcionarios del pasado Gobierno, incluidos dos ministros de Agricultura.
Antes de prometer que una vez que deje el poder en agosto de 2014 no se dedicará a molestar a quien o quienes lo sucedan, Santos sostuvo que la de profesor "es una de las profesiones más lindas".
En este sentido, aseguró que de haber sido derrotado en los comicios de mayo y junio de 2010 por Antanas Mockus, exalcalde de Bogotá que concurrió por el Partido Verde (PV), "estaría de profesor".