La banca latinoamericana espera "pragmatismo" y estímulo fiscal a la "economía real" del próximo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para contener los efectos de la crisis financiera global, afirmó hoy el representante del sector.
El presidente de la Federación Latinoamericana de Bancos (Felaban), el ecuatoriano Fernando Pozo, declaró a Efe que desearía ver a Obama "aplicar medidas contracíclicas" en Estados Unidos, como la reducción de impuestos, para "contener" los efectos de la crisis, "lo que daría mayor tranquilidad a todo el mundo".
"Podemos esperar así, que la recesión no dure mucho, que su efecto expansivo se contenga", acotó, aunque advirtió de que, de todas maneras, Latinoamérica se va a ver afectada, especialmente las economías que dependen de las materias primas y el petróleo.
Pozo señaló que el ambiente de "desconfianza" que se generó en el sector bancario estadounidense durante los primeros días de la caída de los mercados ha cedido ante las acciones de la administración estadounidense de acudir en rescate del sistema, por lo que la situación "está fluyendo".
Recordó que, en medio de la crisis, el fisco estadounidense "ha recibido enormes recursos" que tiene que poner en circulación para estimular la economía y el aparato productivo y mantener los niveles de liquidez.
El presidente de la Felaban, organización que el próximo fin de semana inicia en la capital panameña su reunión anual, centrada en los efectos de la crisis financiera, consideró que América Latina está "mejor preparada", con un sector bancario "muy fuerte, en niveles de liquidez y patrimonio".
"Gracias a Dios, hay solvencia", aseguró.
"No podemos desconocer que la crisis va a afectar a América Latina, los países no piensan en crecimiento para 2009, sino en una reducción temporal del ritmo de crecimiento", explicó.
Y consideró "una excelente iniciativa" de parte del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) preparar un paquete de fondos para ofrecerlos a los bancos de la región que requieran elevar su liquidez.
Se espera que la cantidad de fondos que se ofrecerá sea anunciada por el presidente del BID, Luis Alberto Moreno, el próximo domingo en la inauguración de la reunión de la Feleban.
Tras advertir que hacer pronósticos sobre la duración de la crisis sería "especular", Pozo recomendó a los países latinoamericanos aplicar medidas contracíclicas para "neutralizar el impacto de la crisis" usando "el ahorro" generado por el superávit primario.
Asimismo, señaló que el alza o la baja de las tasas de interés depende de cada país, puesto que, aunque en Estados Unidos han descendido, en el resto de naciones, dependientes de las exportaciones, con divisas propias y con necesidad de retener capitales, puede ser necesario incrementarlas.
La recuperación del sistema es algo "muy complejo, en estos momentos se está conteniendo" la crisis, añadió.
Respecto a las economías latinoamericanas dolarizadas de Ecuador y El Salvador, el presidente de Felaban indicó que "es un momento para que usen sus ahorros para bajar costos, buscando la consolidación de los procesos de productividad y eficiencia".
El otro país de la región dolarizado, Panamá, está en una posición envidiable gracias a su fortaleza económica y al "estratégico" tema de la ampliación del Canal, que, en medio de la crisis, le ha permitido recibir fondos líquidos de las instituciones multilaterales para financiar la obra, dijo.
Destacó también la fortaleza de la economía de Brasil, que ha tomado acciones internas, como las fusiones bancarias de entidades fuertes, para estar "en mejor posición" ante el impacto de la crisis y no descartó que este fenómeno se replique en otros países.
Fernando Pozo, que ha cumplido dos años al frente de Felaban y deja su cargo tras la reunión de este semana, consideró que Latinoamérica está preparando "toda su batería de recursos" para afrontar la coyuntura.