El número promedio de horas trabajadas por los brasileños durante la semana cayó un 10,7% en veinte años, pero sigue siendo mayor para mulatos y negros que para los blancos, informó hoy el Gobierno.
De acuerdo con un estudio del estatal Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (IPEA), la carga horaria promedio del trabajador brasileño cayó desde 44,1 horas por semana en 1988 hasta 39,4 en 2007.
La Constitución brasileña de 1988 fue precisamente la que redujo la carga horaria máxima en Brasil desde 48 horas hasta 44 por semana, y desde entonces no ha sido modificada.
La caída de la carga horaria en el período de veinte años ha sido desigual, ya que ha sido mayor para las mujeres, los trabajadores de la próspera región sur de Brasil y los empleados de mayor edad, y menor para quienes trabajan en el campo.
El estado brasileño con mayor carga horaria es Sao Paulo, precisamente el más poblado, industrializado y rico del país (41,4 horas por semana) y el de menor carga es Piauí (31,1 horas).
El informe reveló que la carga horaria también refleja las diferencias sociales y étnicas en Brasil debido a que los que más trabajan son los mulatos (41 horas), seguidos por los negros (40,1 horas), los blancos (39,7 horas) y los amarillos (38,5 horas).
Mientras que la carga horaria de las mujeres es de 35,1 horas por semana, la de los hombres llega a 42,6 horas por semana.
Los empleados con mayor preparación trabajan más, mientras que la carga es de 36,2 horas para quien estudió hasta un año, sube hasta 40,0 horas para quien tiene entre 8 y 10 años de estudios.