El Índice de Precios al Consumo (IPC) aumentó en enero pasado en Uruguay un 0,79 por ciento respecto al mismo mes de 2008, cifra que sitúa la variación acumulada anual de la inflación en un 9,21 por ciento, informó hoy el Gobierno.
Aunque es superior a la inflación del 0,78 por ciento registrada en enero de 2008, la ligera diferencia permitió hoy respirar al Ministerio de Economía uruguayo, que temía una variación negativa mayor que incluso superara el 10 por ciento anual.
Este lunes, el ministro uruguayo de Economía, Alvaro García, desató la alarma cuando, al salir de una reunión del Ejecutivo presidida por el presidente Tabaré Vázquez, anunció a la prensa que la inflación de enero pasado "superaría" al 0,78 por ciento del año pasado, debido sobre todo al incremento de los precios de los alimentos y por los efectos de la sequía.
Así, el aumento de los precios fue muy fuerte en el sector de los alimentos vegetales (verduras, legumbres y tubérculos), con un incremento general del 18,74 por ciento, que fue del 12,59 por ciento en el caso de las frutas frescas.
Las naranjas subieron hasta un 52,49 por ciento y los tomates un 57,38 por ciento.
Ese 9,21 por ciento de inflación acumulada en los últimos doce meses es ligeramente superior al 9,19 por ciento con el que se cerró el año 2008, pero aún está lejos del temido 10 por ciento.
Si se hubieran superado los dos dígitos en el cálculo anual de la inflación, habría sido necesario ajustar semestralmente los salarios públicos y jubilaciones.
Tal situación habría puesto al Gobierno en dificultades dado el escaso margen fiscal en el que se mueve en estos momentos y habría repercutido a su vez en un nuevo incremento inflacionario.